Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

Francisco: El peligro del líder es terminar siendo “rehén” de la gente


Lo malo de hacer las catequesis en el Aula Pablo VI es que cabe poca gente. Lo bueno es que se puede estar cerca del Papa y darle regalos como un balón de fútbol... o esta placa que le entregó un grupo de militares.

Durante la catequesis el Papa recordó cómo Jesús, tras los grandes milagros, no pierde de vista su misión. No se deja llevar por la embriaguez del éxito.

FRANCISCO
“Los líderes tienen un peligro: pegarse demasiado a la gente, no poner distancia. Jesús se da cuenta y no termina siendo “rehén” de la gente”.

De hecho, el Papa recordó que tras los grandes milagros Cristo busca la soledad de la oración. Su modo de rezar impresionó profundamente a sus discípulos, quienes le pidieron que les enseñara.

FRANCISCO
“Ellos veían a Jesús rezar y sentían las ganas de aprender. '¿Cómo se hace esto? Señor, enséñanos a rezar'. Y el primer paso para rezar es ser humilde. Ir al Padre y decirle: 'Padre...'. Ir a la Virgen: 'Mírame, soy pecador, soy débil, soy malo'. Cada uno sabe qué debe decir pero siempre se comienza con humildad. Y el Señor nos escucha. La oración humilde es escuchada por el Señor”.

El Papa dijo que este podría ser un buen propósito para el Adviento: aprender a rezar. Porque dijo que llevar muchos años rezando no es sinónimo de hacerlo bien.

No faltó la música en la audiencia general: esta vez fueron los peregrinos croatas quienes cantaron a viva voz tras el saludo del Papa.