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Rome Reports

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Este domingo se abren al público las habitaciones de San Felipe Neri en Roma


San Felipe Neri nació en Florencia en 1515 y en 1533 se trasladó a Roma. Han pasado siglos, pero la iglesia en la que trabajó durante años, Santa Maria in Vallicella, se siguen conservando recuerdos de su vida.

Allí, la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri cuenta con dos estancias con varias reliquias del santo. 

Simone Raponi, de la Orden que fundó San Felipe, explica que las habitaciones originales fueron destruidas poco después de la muerte del santo. 

P. SIMONE RAPONI
“Un desafortunado cañonazo que dispararon un día de fiesta desde el Castillo de Sant'Angelo, impactó contra las habitaciones y provocó un incendio que las destruyó. Algunos sacerdotes rescataron las paredes de su habitación y las usaron para reconstruir nuevas habitaciones en el convento de Monte Giordano”.

Con lo que salvaron del incendio se habilitaron estas dos habitaciones, dedicadas a mantener vivo el recuerdo de este santo, famoso confesor que dedicó su vida a ayudar a los jóvenes.

P. SIMONE RAPONI
“San Felipe acogía a los jóvenes en sus oratorios desde primera hora de la tarde. Les leía la vida de algunos santos, la Sagrada Escritura o episodios heroicos de la vida de Iglesia”.

En las habitaciones se conserva el cáliz con el que celebraba misa, su rosario, sus gafas o su crucifijo. Y también cosas más curiosas como sus almohadas o sus zapatos.

También se han guardado otros objetos más grandes, como el púlpito desde el que predicaba o el confesionario, donde pasaba muchas horas al día.

P. SIMONE RAPONI
“Mucha gente hace largos viajes para venir. A muchos peregrinos de América Latina les impresiona la vida de San Felipe Neri”.
“Fue un santo que significaba mucho para todo tipo de personas. Lo apreciaban desde los jóvenes a los ancianos, obispos, sacerdotes... y también personas alejadas de la Iglesia”.

La Iglesia celebra su fiesta cada 26 de mayo. Y para recordar al santo, su congregación abre estas habitaciones a curiosos y peregrinos durante todo el día. 

Los restos mortales de San Felipe también pueden visitarse en esa misma iglesia, donde se mantiene muy vivo su recuerdo.