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Rome Reports

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Exposición recuerda al mártir polaco Jerzy Popieluszko, asesinado hace 35 años


Golpeado, mutilado y arrojado aún en vida al río Vístula por decir la verdad. Esto fue lo que ocurrió al sacerdote polaco Jerzy Popieluszko, asesinado por la policía secreta comunista en 1984, hace 35 años. 

En Roma esta exposición pretende recordar su figura y promover su proceso de canonización. La beatificación fue hace 10 años.

El embajador de Polonia ante la Santa Sede dijo que el asesinato fue un símbolo de la persecución comunista.

JANUSZ KOTANSKI
Embajador polaco ante la Santa Sede
“Fue un héroe. No odiaba a nadie. Ofreció su vida incluso por quienes lo perseguían. Por esto lo torturaron y quizás aún estaba vivo cuando lo arrojaron al río Vístula. ¿Pueden imaginarlo? Fue una tragedia para nosotros. Para mí lo fue, porque lo conocía personalmente”.

El embajador dice que no eran amigos íntimos y que a Jerzy Popieluszko lo conocían todos los católicos en Polonia.

JANUSZ KOTANSKI
Embajador polaco ante la Santa Sede
“No éramos íntimos, no puedo decir que éramos amigos o algo similar. Él era muy tímido, un sacerdote muy normal. Sin embargo, cuando hablaba, decía la verdad sin temor al régimen comunista”.

Entre los primeros que visitaron la exposición había familiares de Jerzy Popieluszko. Estaba su hermano, su cuñada y su sobrino, que en esta foto vestía de amarillo.

MAREK POPIELUSZKO
Sobrino de Jerzy Popieluszko
“Ahora sé que cada minuto con él era importante. Sin embargo antes eran normales encuentros con mi tío. Yo tenía 14 años cuando lo asesinaron, por lo que me acuerdo muy bien. Pasé mucho tiempo en la casa de mis abuelos en Okopy, donde nació el padre Jerzy. Era el lugar donde él venía de vacaciones, para ver a sus padres y a su familia”.

Solo falta que el Vaticano compruebe un milagro atribuido a su intercesión en Francia para permitir la canonización.

La Santa Sede está estudiando el caso y Francisco parece seguirlo de cerca: en una audiencia general hasta agradeció a los polacos la exposición porque permite mantener la memoria del mártir.

FRANCISCO
Agradezco que mantengáis la memoria de este diligente sacerdote y mártir quien, brutalmente asesinado por la policía comunista, dio su vida por amor de Cristo, de la Iglesia y de los hombres, especialmente por aquellos privados de libertad y dignidad.

El recuerdo de Jerzy Popieluszko está muy vivo en Polonia y en toda Europa, donde muchos hombres y mujeres contribuyeron con su vida a la caída del muro soviético.

Melissa Butz
Traducción: Javier Romero