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Rome Reports

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Los esfuerzos de la Iglesia por la paz en Sudán del Sur


Mientras se busca por todos los medios que la frágil paz de Sudán del Sur no salte por los aires, la población sigue sufriendo las consecuencias de la guerra y la pobreza... Las lluvias tampoco facilitan la situación en un país sin apenas infraestructuras y donde la continua violencia ha aislado por completo a poblaciones enteras. Ni siquiera los convoys de la ONU pueden circular por estos caminos.

En medio de este difícil contexto, la Iglesia trabaja en todos los frentes, sobre todo, acogiendo a miles de desplazados internos.

ANGELINA ANGUEI
“Nuestro pueblo fue destruido y asesinaron a algunos de nuestros parientes. Nos quedamos solos porque mataron a todos los mayores. Rezo a Dios para que llegue la paz a nuestro país”.

El obispo Eduardo Hiboro Kussala trabaja en colaboración con la ONU para promover la paz y la convivencia entre los sudsudaneses. Una parte importante de este trabajo es acabar con la violencia. Este año han podido liberar a miles de niños soldado.

MONS. EDUARDO HIIBORO KUSSALA
Obispo de Tombura-Yambio
“Fuimos llegamos hasta los guerrilleros y conseguimos liberar a 10.000 jóvenes que combatían en el bosque, preparados para matar. Son algunos de los que nos habían amenazado pero seguimos haciendo lo que debemos hacer”.

En un país que sufre una guerra civil casi desde que nació, el camino hacia la paz pasa por trabajar para favorecer la reconciliación nacional, un trabajo en el que la Iglesia está totalmente comprometida.

MONS. EDUARDO HIIBORO KUSSALA
Obispo de Tombura-Yambio
“Tratamos con comunidades que están enfrentadas porque hay mucho tribalismo todavía entre nosotros. La gente se define hoy en día por la tribu a la que pertenece. Hay mucho odio aún entre las personas más cultas, los políticos y en nuestras comunidades. Hay personas que retienen a otras como venganza por el asesinato de un familiar. Hay niños traumatizados con miembros de sus comunidades que han abusado de ellos... Estamos trabajando en estas situaciones”.

Precisamente el tribalismo ha tenido mucho que ver en el conflicto. El presidente, Salva Kiir, pertenece a la etnia dinka, y su oponente, Riek Machar, a la nuer. Tras varios intentos fallidos, en septiembre ambos suscribieron un acuerdo de paz que tiene visos de ser definitivo pero que aún no se ha implementado. 

El Papa Francisco ha expresado su deseo de visitar en marzo el país acompañado por el arzobispo de Canterbury, Justin Welby. Viajará si los términos del acuerdo se cumplen, empezando por la formación de un gobierno de unidad nacional que incluya a las dos facciones enfrentadas en el conflicto.

Àngeles Conde