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Rome Reports

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Los Jesuitas conmemoran los 400 años de la muerte de San Juan Berchmans


Este espectacular relieve en mármol en honor a la Inmaculada Concepción es una de las principales obras de la Iglesia de San Ignacio de Loyola en Roma. 

Aquí reposan los restos de uno de los santos que más defendió este dogma, al punto de jurar con sangre defender la devoción a la Inmaculada Concepción en 1620. Se trata de San Juan Berchmans.

ÍÑIGO ALCARAZ, SJ
Compañía de Jesús
“El repetía mucho 'si no soy santo de joven no lo soy nunca', como diciendo que hay que aprovechar el momento ahora, para vivir ya como quiero vivir delante de Dios y entregándome a los demás. Repetía mucho esto. Otra cosa que decía habitualmente era 'hago las cosas como si fuera lo último que fuera a hacer en mi vida'”.

El Patrono de Bélgica descubrió su vocación a muy temprana edad. Tuvo que trabajar para pagar sus estudios en los cuales destacó. 

Su vida estuvo llena de dificultades ante las que siempre se mantuvo firme, incluso en el camino para llegar a estudiar en Roma.

ÍÑIGO ALCARAZ, SJ
Compañía de Jesús
“Digamos que a los más validos intelectualmente se les enviaba a Roma, aquí donde estamos (esta es la capilla del Colegio Romano), 00:14 se les enviaba aquí a estudiar y a formarse bien. :0017 Entonces vivieron dos jesuitas juntos, caminando desde Bélgica hasta aquí, más de 1.500 kilómetros, pasando por París, Lyon, los Alpes, Milán y por fin llegaron aquí donde el (Padre) General Vitelleschi los recibió”.

A 400 años de su muerte, sus restos reposan dentro de este ataúd de lapislázuli en Roma y son el centro de peregrinaje de jóvenes en formación a recibir el sacerdocio.

ÍÑIGO ALCARAZ, SJ
Compañía de Jesús
“Encontró en cada destino que le dieron los superiores, incluso en cada pequeña tarea sin ser gran cosa, allí encontró a Dios, encontró donde hacer el bien a los demás”.

A pesar de que no pudo cumplir su sueño de ordenarse, vivió hasta el último momento el deseo de amar y servir.

Daniel Díaz Vizzi