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Rome Reports

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Papa explica cómo ser contemplativos en la vida cotidiana


Durante la audiencia general el Papa explicó que es posible “rezar sin interrupción”. Recordó la obra anónima del siglo XIX “Relatos de un peregrino ruso”, en la que el protagonista descubre la “oración del corazón”, sencilla y continua, que ayuda a contemplar a Dios durante toda la jornada.

Francisco dijo que es importante que haya “equilibrio entre trabajo y oración”, es decir, “que el trabajo no nos absorba hasta el punto de no encontrar tiempo para la oración y, por otra parte, estando atentos a que nuestra oración no se convierta en un espiritualismo que nos aleje del contacto con la realidad”.

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL:

"Queridos hermanos y hermanas:

Hoy reflexionamos sobre la perseverancia en la oración. “Orar constantemente” es una invitación, más aún, una exhortación que nos hace la Sagrada Escritura. Pero, ¿cómo es posible rezar sin interrupción? Esta fue la búsqueda del Peregrino ruso, que descubrió la oración del corazón, una oración breve que consiste en repetir, al ritmo de la respiración y durante toda la jornada: «Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí, pecador». En efecto, en la vida necesitamos tanto de la oración como del aire que respiramos.

En la historia de la espiritualidad encontramos diversos autores que insisten en la necesidad de una oración perseverante y continua, que sea el centro de la existencia cristiana, el pentagrama donde se apoye la melodía de nuestra vida, el fuego sagrado que arda en nosotros sin cesar y que nada lo pueda apagar. Vivir estos principios no es fácil. Pero estamos llamados a hacerlos vida manteniendo el equilibrio entre trabajo y oración, es decir, intentando que el trabajo no nos absorba hasta el punto de no encontrar tiempo para la oración y, por otra parte, estando atentos a que nuestra oración no se convierta en un espiritualismo, que nos aleje del contacto con la realidad.

En definitiva, la circularidad entre fe, vida y oración mantiene encendido en nosotros el fuego del amor: los tiempos dedicados a estar con Dios reavivan nuestra fe, y esto se traduce en nuestra vida concreta. Saludo cordialmente a los fieles de lengua española. En estos días en que nos preparamos a celebrar la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, pidamos al Señor que haga nuestros corazones semejantes al suyo: humildes, misericordiosos y perseverantes en el amor, en la oración y en las buenas obras. Que Dios los bendiga. Muchas gracias".

Javier Romero

VM