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Rome Reports

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Nuncio en Ucrania explica por qué se queda en el país


Mientras el personal diplomático abandona Kiev, el nuncio apostólico en Ucrania permanece en la capital aunque un misil pueda impactar en su refugio. Tiene motivos para hacerlo.

VISVALDAS KULBOKAS
Nuncio apostólico en Ucrania
Yo no solo soy embajador, también nuncio. Tengo una doble misión, ante el Gobierno y la Iglesia. Soy sacerdote y obispo y represento al Papa ante la gente. Aquí me muevo con una mochila donde tengo lo esencial porque es difícil saber adónde tendré que ir.

Ahora está concediendo entrevistas porque estos últimos días los bombardeos cesaron un poco y pudo dormir. La cantidad de mensajes de apoyo y cariño que ha recibido le abruman, aunque también le inspiran. Bromea diciendo que siente que Kiev es la capital del mundo.

Dice que la guerra le está sirviendo para redescubrir la humanidad de las personas y confía en el papel que puede jugar el Vaticano precisamente por no tener intereses territoriales. Cree que su función va mucho más allá de mantenerse neutral, un término estrictamente político.

VISVALDAS KULBOKAS
Nuncio apostólico en Ucrania
La Iglesia no es neutral. La Iglesia está con todos. Por ejemplo, la Iglesia católica está en Ucrania y en Rusia. Lo que hace la Iglesia es no meterse a acusar. Distingue entre el mal y la persona que lo comete, entre las acciones malas y las personas porque la misión de la Iglesia es ayudar”.

Pietro Parolin, número dos del Vaticano, ha ofrecido la mediación de la Santa Sede para parar la guerra. Algo que Ucrania ha solicitado en varias ocasiones.

Mientras tanto, el nuncio apostólico sigue resguardado y se escribe con otros embajadores que permanecen en el país, como los de Croacia, Eslovaquia, Sudáfrica, México, Argentina o Turquía. Se tranquilizan entre ellos los días que oyen disparos alrededor de sus refugios.

VISVALDAS KULBOKAS
Nuncio apostólico en Ucrania
Ayer hubo disparos a unos 150 o 200 metros de aquí. Estos días también a unos 300 o 400 metros de aquí. A unos 400 metros está el cruce de una arteria importante de la ciudad. Allí ha habido enfrentamientos varias veces y se oyen los disparos y las explosiones.

Pero en cualquier caso quiere enviar un mensaje muy claro. Él está bien y sigue confiando en que, cuando las personas vivan como hermanos, desaparecerán todos los motivos para la guerra.

RM