El campus universitario de Guinea Ecuatorial que ahora lleva el nombre de León XIV recibió al pontífice con una bienvenida marcada por la música y la danza. Estudiantes participaron en un acto cultural en el que mostraron bailes tradicionales como gesto de hospitalidad.
La actuación, llena de ritmo y color, formó parte del programa del encuentro con la comunidad universitaria. En este contexto, el baile no solo tuvo un carácter festivo, sino también simbólico, como muestra de respeto hacia el papa.
El momento reflejó el protagonismo de los jóvenes y la importancia de la cultura local en este tipo de visitas. La escena convirtió el acto académico en una celebración cercana y participativa.



















