Ana Torres Fonseca
Las imágenes que están viendo ahora mismo dieron la vuelta al mundo...
Líderes políticos como Trump o Zelensky, reyes de las monarquías más importantes del mundo, la Curia Romana al completo y por supuesto, fieles comunes de los lugares más remotos.
La misa funeral de Francisco fue un reflejo del mundo en donde la plaza de San Pedro acogió a grandes y pequeños, a poderosos y pobres.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando el féretro salió de la basílica.
El funeral lo presidió el decano del colegio cardenalicio, el cardenal Re, quien recordó los gestos, los mensajes y el legado que dejó el pontífice argentino. Acudieron casi medio millón de personas.
Una vez finalizado, dio comienzo la procesión del cortejo fúnebre con los restos mortales de Francisco desde San Pedro hasta otra de las cuatro basílicas mayores de Roma: Santa María la Mayor. Fue, además, papamóvil.
“Un papa entre la gente”... así le llamaban y así se despidió de la Ciudad Eterna. Entre la gente. Miles de personas se aglomeraron en las calles de Roma para darle un último adiós.
Este es el momento de la ceremonia de sepultura del papa Francisco en Santa María la Mayor. La presidió el cardenal camarlengo, Kevin Farrell.
El legado de Francisco queda en la sencillez de sus gestos y en la cercanía de sus palabras. Hoy descansa para siempre junto a la Salus Populi Romani, pero su recuerdo sigue vivo en quienes encontraron en él consuelo y esperanza.





















