Ana Torres Fonseca
La Isla Tiberina de Roma es uno de los lugares más curiosos de la ciudad eterna: en mitad del río Tíber, se erige una isla urbana con forma de barco de piedra que navega.
Dentro de ese enclave, un hospital apuesta desde hace cuatro años por acercar la cultura a los pacientes oncológicos y de radioterapia:
PROF. VINCENZO VALENTINI
Director, Centro de Oncología Terapéutica
Comenzamos programas en los que los pacientes podían disfrutar de obras de arte en las pantallas de las salas donde reciben radioterapia, mediante visores durante los tratamientos o, también, con visitas especiales a museos donde los guías crean recorridos pensados para ellos.
Esta iniciativa no nace del objetivo de ofrecer a los enfermos puro entretenimiento, sino porque, verdaderamente, los resultados terapéuticos mejoran el tratamiento al que se someten.
PROF. VINCENZO VALENTINI
Director, Centro de Oncología Terapéutica
La acogida que recibimos de los pacientes y el beneficio que compartían con nosotros por esta atención nos llevó a dar un paso más: estudiar si el uso del arte de una manera cada vez más inclusiva y participativa podía tener un impacto también en la eficacia del tratamiento.
Fue el autor de 'Crimen y Castigo', el escritor ruso Dostoyevski, el que afirmó que “La belleza salvará el mundo” y el profesor Valentini señala que la motivación que proporciona observarla es fundamental para la recuperación de los asistidos.
PROF. VINCENZO VALENTINI
Director, Centro de Oncología Terapéutica
El arte ayuda, mediante la belleza, a encontrar motivación para comprender lo ocurrido y volver a escribir esa nueva página. Por eso hemos entendido que el arte es una forma de cuidado terapéutico.
Además, según cuenta el Director del Centro Oncológico, realizando estas actividades, los beneficios no solo se perciben en la forma física, sino también en la actitud de los pacientes y en la nueva perspectiva desde la que ahora ven los problemas.
PROF. VINCENZO VALENTINI
Director, Centro de Oncología Terapéutica
Algunos pacientes nos decían: “Profesor, la enfermedad es dura, el tratamiento es duro, pero se me han limpiado las gafas y ahora veo lo que realmente importa en la vida”.
Es por ello que los pacientes pueden conocer las batallas que se libraban en el Coliseo, las mejores pinturas del Palazzo Colonna o las diversas especies de flores y plantas que hay en el famoso Jardín de los Naranjos de la capital italiana. Y todo, sin salir del hospital.
Aunque los enfermos que se animen, también podrán conocerlo a través de las visitas privadas.
PROF. VINCENZO VALENTINI
Director, Centro de Oncología Terapéutica
Estamos estudiando cómo comprender, según el perfil de cada persona, qué tipo de arte puede ser más beneficioso.
Hay personas más emocionales, otras más racionales, otras más orientadas a las relaciones. Por eso ofrecemos diferentes formas de arte: obras visuales, música, danza… porque no todo gusta a todos los pacientes y puede ser necesaria una personalización.
Lo que está claro es que “recibir cuidados en un lugar bello es mejor que recibirlos en un lugar sin belleza”, o eso aseguran desde el centro. Y esto es algo que ocurre en el hospital fundado en el siglo XVI por la Obra de San Juan de Dios, los conocidos como 'Fatebenefratelli', que significa 'haced el bien, hermanos', en la Isla Tiberina. Y eso es lo que están haciendo.














