Kate Stevenson
número de fallecidos en Venezuela por los terremotos se eleva a más de 3800 víctimas. Mientras la crisis humanitaria empeora, la Iglesia católica sigue liderando los esfuerzos de reconstrucción, ofreciendo esperanza y atención pastoral a los que lo han perdido todo.
Hasta ahora, han llegado a las zonas afectadas alrededor de 14,700 toneladas de ayuda humanitaria, tras el devastador terremoto que sacudió al país el 24 de junio. Más de 9000 toneladas ya han sido distribuidas, mientras que el resto se almacena para próximas fases de la emergencia.
Una red nacional de diócesis y parroquias ha repartido más de 5.000 paquetes de alimentos, 3.000 kits de higiene, 8.000 kits de ayuda familiar y más de 73.000 unidades de material sanitario.
Entre las diócesis que lideran la respuesta humanitaria está La Guaira, situada en una de las regiones más afectadas por el desastre.
RAFAEL MONTILLA
Director Comunicación La Guaira
Aquí en mi parroquia tenemos un centro de acopio donde hemos recibido donaciones por parte de Cáritas, por parte de fundaciones, ONG, de personas que han traído gandolas, que han recolectado en sus comunidades, las traen hacia las parroquias y se van distribuyendo poco a poco.
Y así también la gente se ha organizado. Traen alimentos, comida ya preparada y la llevan a los rescatistas, a las personas que están allí, que perdieron sus hogares, arman las carpas. Toda esa distribución desde la Iglesia la hemos venido acompañando.
La misión ha contado con un gran número de voluntarios, que según Cáritas, constituyen el corazón de la respuesta a la emergencia. Más de 3300 voluntarios se han movilizado por todo el país, de los cuales unos 280 prestan servicio cada día. También han colaborado equipos internacionales procedentes de Puerto Rico, Chile y de la red de Cáritas en América y Europa.
El director de Cáritas le explicó al padre Rafael que, durante la primera fase de una catástrofe, todo el mundo quiere ayudar. Lo importante es garantizar la continuidad de esa ayuda en los días y semanas posteriores a la respuesta inmediata.
RAFAEL MONTILLA
Director Comunicación La Guaira
Entonces hay que ir poco a poco, canalizando la ayuda hacia las personas más necesitadas. Y la tercera fase, después de lo sucedido, ¿cómo nos mantenemos? ¿Cómo nos mantenemos a flote, cómo seguimos trabajando?
Inmediatamente después de los terremotos, los sacerdotes acudieron a los escombros a buscar a sus feligreses y familiares.
RAFAEL MONTILLA
Director Comunicación La Guaira
Y desde el miércoles hasta el domingo, yo no podía celebrar la Eucaristía, no porque no quería, sino que estaba ayudando y todo esto. Pero nuestros sacerdotes que llegaron, bueno, mira, acompañaban a la gente, rezaban y todo esto. nos ayudaban espiritualmente a fortalecer a las personas que necesitaban a rezar, pedir al Señor.
Hoy, siguen celebrando misas y funerales, visitando a los heridos, escuchando confesiones y ayudando a las familias a sobrellevar las pérdidas y el dolor.













