Ana Torres Fonseca
Cada 16 de julio, la Iglesia celebra una de las advocaciones marianas más arraigadas del mundo: la fiesta de Nuestra Señora del Carmen. Y es que, ese día, los carmelitas celebran la solemnidad que tiene su origen en el Monte Carmelo, en Tierra Santa, donde surgió la Orden entre un grupo de ermitaños del siglo XII.
Pues bien, en Roma hay una iglesia que saca en procesión cada año a María sentada en un trono con el Niño Jesús en brazos:
GIUSEPPE MIDILI
Párroco y profesor, Santa María in Transpontina
Este es el santuario que, por tradición, los carmelitas construyeron junto a la tumba del apóstol Pedro. Es un santuario completamente carmelita: toda la iconografía interior está dedicada a los santos del Carmelo, a los primeros santos de la Orden y a María. La cúpula presenta ocho títulos marianos, todos ellos vinculados a la espiritualidad y a la tradición del Carmelo.
La Iglesia de Santa María in Transpontina, en plena Vía de la Conciliación, alberga la imagen de Nuestra Señora del Carmen que fue bendecida por Pío XI.
Además, fue coronada por San Juan Pablo II con motivo del 750 aniversario del escapulario el 12 de septiembre de 2001, un día después del atentado de las Torres Gemelas.
GIUSEPPE MIDILI
Párroco y profesor, Santa María in Transpontina
La experiencia del encuentro entre la comunidad y el obispo de Roma, el papa Juan Pablo II, fue un momento de gran intensidad espiritual. El Papa quiso coronar esta imagen, reconociendo que muchos fieles vienen aquí a rezar a María. Coronar a María significa reconocer su papel dentro de la historia de la salvación y, por tanto, tomar conciencia de que todos nosotros seguimos al Señor, pero recorremos el camino que María nos indica.
Y es que, además de albergar ésta imagen que levanta tanta devoción entre el pueblo romano, la iglesia guarda un gran secreto, una gran reliquia que pocos conocen.
GIUSEPPE MIDILI
Párroco y profesor, Santa María in Transpontina
Esta iglesia es la reconstrucción de la antigua Traspontina. La antigua Traspontina se encontraba junto al Castillo de Sant’Angelo, donde hoy está la estatua de Santa Catalina de Siena. Fue fundada y construida allí, pero después, por una serie de circunstancias logísticas relacionadas con el Castillo de Sant’Angelo, fue trasladada a este lugar. La antigua Traspontina fue demolida y reconstruida aquí.
Desde la antigua Traspontina, cuyo título se remonta al siglo VII, fueron trasladadas hasta aquí la estatua de terracota de la Piedad, un crucifijo del siglo XV y las dos columnas de Pedro y Pablo, donde la tradición sostiene que los apóstoles Pedro y Pablo fueron atados para ser flagelados.
En Roma, la festividad se celebra con tres procesiones de la Virgen del Carmen: en el barrio de Prati, vecino del Vaticano y dos en el pintoresco barrio del Trastevere. Y en ellas participan cada año miles de peregrinos para encomendarse a una Madre que, como recuerda la tradición carmelita, protege el camino de quienes acuden a ella.













