Ha muerto a los 108 años en Hong Kong el monje trapense más anciano del mundo, el P. Benedict Chao.
Su vida no fue fácil. Nació en China en 1918. A los 23 años, ingresó en los cistercienses y se ordenó sacerdote en 1949.
Algunos años antes, las fuerzas japonesas ocuparon su monasterio y muchos monjes fueron encarcelados y asesinados.
Pero lo peor se produjo cuando llegó al poder el dictador chino Mao Zedong. En 1947, los comunistas atacaron la abadía, la incendiaron, torturaron a los monjes y los obligaron a los que se llamó una “marcha de la muerte”.
Lo que les hacían era tener que llevar a hombros a los monjes ancianos, bajo la lluvia, mientras llevaban las manos atadas con cadenas o alambres.
La noticia ha dado la vuelta al mundo. El P. Chao murió en el hospital, pero son muchas las personas que se congregarán para darle el último adiós.












