Durante su audiencia general del miércoles, celebrada en el interior de la basílica de San Pedro, el papa continuó su ciclo de catequesis reflexionando sobre los documentos del Concilio Vaticano II.
El pontífice continuó con la constitución que se dedicó a la liturgia, la Sacrosanctum Concilium, y, en concreto, se detuvo en explicar el año litúrgico.
RESUMEN DE LA CATEQUESIS COMPLETA EN ESPAÑOL:
Queridos hermanos y hermanas:
Hoy he querido hablar del “año litúrgico”, para continuar nuestras catequesis sobre la Sacrosanctum Concilium. Como explicaba mi Predecesor, el Papa Pío XII, “el año litúrgico no es una representación de hechos del pasado, sino que es Cristo mismo, que nos quiere hacer participar de sus misterios, permanentemente presentes y operantes”. En otras palabras, es una actualización de la obra de salvación que Cristo realiza en la historia. La finalidad de la Iglesia es que los fieles se encuentren con Cristo, poniendo al centro de cada momento la celebración del evento pascual. Por eso, el domingo ocupa un lugar preponderante en el año litúrgico y en cada semana, es “el día del Señor”, que estamos llamados a santificar con la celebración de la Eucaristía, reunidos de manera presencial en asamblea, atentos a la escucha de la Palabra y participando de la comunión del Cuerpo de Cristo.
Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos colombianos que sufrieron los efectos del reciente terremoto que causó numerosas víctimas y heridos, así como grandes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, aseguro mis plegarias por sus familias y todos los que han sido golpeados por esta tragedia. Manifiesto mi gratitud a cuantos trabajan en las labores de rescate y de asistencia a los damnificados.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidámosle a la Virgen María, quien llevó a Cristo en su seno, que interceda por nosotros para que, también como ella, podamos participar de los misterios de Cristo, especialmente en la celebración dominical de la Eucaristía. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.















