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Papa en Santa Marta: Atentos al pecado que conduce a la muerte espiritual

En su homilí­a en Casa Santa Marta, el Papa Francisco explicó que el pecado lleva al corazón a una muerte espiritual. Dijo además que este camino del pecado conduce a la corrupción.

FRANCISCO

"¿Qué sentimos en el corazón cuando vamos por la calle y vemos a un sin techo, vemos a niños solos que piden limosna? â??No, pero estos son de aquella etnia que robaâ?¦â??. ¿Sigo adelante, hago así­? Creo que los sin techo, los pobres, los abandonados, incluso los sin techo bien vestidos, porque no tienen dinero para pagar el alquiler, porque no tienen trabajoâ?¦ ¿Qué siento yo? Esto forma parte del panorama, del paisaje de una ciudad, como una estatua, la parada del autobús, la oficina del correo. ¿Y también los sin techo son parte de la ciudad? ¿Esto es normal? Estad atentosâ?.

Por último, advirtió del peligro de caminar por una pendiente resbaladiza que solo conduce a la destrucción e invitó a confiar solo en Dios para ser personas fecundas. 

EXTRACTOS DE LA HOMILíA

(Fuente: Radio Vaticana)

"Cuando una persona vive en un ambiente cerrado â?? añadió el Papa â?? respira el aire propio de sus bienes, de su satisfacción, de la vanidad, de sentirse seguro, confiando sólo en sí­ mismo, con lo cual pierde la orientación, pierde la brújula e ignora dónde están los lí­mitesâ?. 

"Él sabí­a quién era aquel pobre. Lo sabí­a. Porque después, cuando habla con el Padre Abraham, dice: "Pero, enví­ame a Lázaroâ?. Incuso ¡sabí­a cómo se llamaba! Pero no le importaba. ¿Era un hombre pecador? Sí­. Pero del pecado se puede ir hacia atrás: se pide perdón y el Señor perdona. Pero el corazón lo ha llevado por un camino de muerte hasta el punto de que no se puede volver atrás. Hay un punto, hay un momento, hay un lí­mite del que difí­cilmente se vuelve atrás: es cuando el pecado se transforma en corrupción. Y éste no era un pecador, era un corrupto. Porque sabí­a de las tantas miserias, pero él se sentí­a feliz allí­ y no le importaba nadaâ?.

"¿Qué sentimos en el corazón cuando vamos por el camino y vemos a un sin techo, veamos a niños solos que piden limosna? â??No, pero estos son de aquella etnia que robaâ?¦â??. ¿Sigo adelante, hago así­? Los sin techo, los pobres, los abandonados, incluso los sin techo bien vestidos, porque no tienen dinero para pagar el alquiler, porque no tienen trabajoâ?¦ ¿Qué cosa siento yo? Esto forma parte del panorama, del paisaje de una ciudad, como una estatua, la parada del autobús, la oficina del correo ¿Y también los sin techo son parte de la ciudad? ¿Esto es normal? Estén atentos. Estemos atentos. Cuando estas cosas resuenan en nuestro corazón como normales  â?? â??pero sí­, la vida es así­â?¦ y yo como, bebo, y para quitarme un poco de sentido de culpa doy una oferta y voy adelanteâ?? â?? el camino no va bienâ?.

"Por esta razón pidamos al Señor: â??Escruta, oh Señor, mi corazón. Mira si mi camino está equivocado, si yo estoy en un camino resbaladizo del pecado a la corrupción, del que no se puede volver atrásâ??. Habitualmente, el pecador, si se arrepiente, vuelve hacia atrás; el corrupto, difí­cilmente, porque está encerrado en sí­ mismo. Que la oración sea hoy: â??Escruta, Señor, mi corazónâ??. â??Y hazme comprender en qué camino estoy, por cuál camino estoy yendoâ??â?.