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Rome Reports

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Papa en Santa Marta: Para llegar a Jesús, los cristianos deben reconocer que son pecadores

En su homilía en casa Santa Marta, el Papa Francisco habló sobre los pecadores, dijo que si uno quiere ser llamado por Jesús, primero debe reconocer que ha cometido errores alguna vez.

FRANCISCO

“Muchos santos han sido perseguidos y considerados sospechosos. Pensemos en Santa Juana de Arco, condenada a la hoguera porque pensaban que era una bruja. ¡Una santa! Piensen en Santa Teresa, a la que sospechaban de herejía; piensen en el Beato Rosmini. “Misericordia, Yo quiero, y no sacrificios”. Y la puerta para encontrar a Jesús es reconocer cómo somos, la verdad. Pecadores. Y Él viene, y nos encontramos. ¡Es tan hermoso encontrar a Jesús!”.

El Papa explicó lo importante que es reconocer el pecado en cada uno y dijo que ésta es la única manera en la que Jesús concede su misericordia, una misericordia disponible siempre a todos. 

EXTRACTOS DE LA HOMILÍA EN ESPAÑOL

“Es la primera condición para ser salvado: sentirse en peligro; la primera condición para ser curado: sentirse enfermo. Y sentirse pecador es la primera condición para recibir esta mirada de misericordia. Pensemos en la mirada de Jesús, tan bella, tan buena, tan misericordiosa. Y también nosotros, cuando rezamos, sentimos esta mirada sobre nosotros. Es la mirada del amor, la mirada de la misericordia, la mirada que nos salva. No tener miedo”. 

“Siempre un escándalo comienza con esta frase: ‘¿Por qué?’”, destacó el Papa. “Cuando ustedes escuchen esta frase, sepan que huele mal” – subrayó – “detrás viene el escándalo”. Se trataba de la “impureza de no seguir la ley”. Conocían perfectamente “la Doctrina”, sabían cómo ir “por el camino del Reino de Dios”, conocían “mejor que todos cómo se debía hacer” pero “se habían olvidado del primer mandamiento del amor”. Y, por tanto, “fueron encerrados en la jaula de los sacrificios”, tal vez pensando: “Pero hagamos un sacrificio a Dios”, hagamos todo lo que se debe hacer, “así nos salvamos”. En síntesis, creían que la salvación venía de ellos mismos, se sentían seguiros. “¡No! Nos salva Dios, nos salva Jesucristo”, reafirmó Francisco.

“Ese ‘cómo es posible’ que tantas veces hemos oído entre los fieles católicos cuando veían obras de misericordia. ¿Por qué? Y Jesús es claro, es muy claro: “Vayan a aprender”. Y los ha enviado a aprender, ¿no? “Vayan y aprendan qué quiere decir misericordia – (aquello que) Yo quiero – y no sacrificios, porque Yo, en efecto, no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”. Si tú quieres que Jesús te llame, reconócete pecador”. 

“Hay tantos, tantos… Y siempre, también hoy en la Iglesia. Dicen: “No, no se puede, está todo claro, es todo, no, no… Son pecadores aquellos, debemos alejarlos”. También muchos santos han sido perseguidos y considerados sospechosos. Pensemos en Santa Juana de Arco, condenada a la hoguera porque pensaban que era una bruja. ¡Una santa! Piensen en Santa Teresa, a la que sospechaban de herejía; piensen en el Beato Rosmini. “Misericordia, Yo quiero, y no sacrificios”. Y la puerta para encontrar a Jesús es reconocer cómo somos, la verdad. Pecadores. Y Él viene, y nos encontramos. ¡Es tan hermoso encontrar a Jesús!”.