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Rome Reports

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Las mejores catequesis del Papa en el Jubileo de la Misericordia


De todos los mensajes del Papa durante el Jubileo se podrí­an destacar tres conceptos fundamentales: perdón, optimismo y acogida.

El Papa explicó que para recibir misericordia es imprescindible reconocer las propias faltas. 

FRANCISCO "Cuántas veces nosotros acusamos a los otros de ser pecadores. ¿Y tú?".

Reconocer los propios errores implica asumir responsabilidades y, sobre todo, asumir el propio pasado. Sin embargo, el Papa explica que esto no debe llevar al desánimo sino a la esperanza porque Dios quiere salvar a todos.

FRANCISCO "Dios no quiere la condena de nadie, de nadie. Una vez escuché un dicho muy bonito: No hay santo sin pasado y no hay pecador sin futuro. Qué bonito es esto".

La persona que reconoce sus propios errores no se cree superior a nadie y por eso no es indiferente ante el sufrimiento ajeno. Este, dijo el Papa, es una de las grandes enfermedades de nuestro tiempo.

FRANCISCO "¿Qué significa ignorar el sufrimiento del hombre? Significa ignorar a Dios. Si yo no me acerco a ese hombre, a esa mujer, a ese niño, a ese anciano, a esa anciana que sufre, no me acerco a Dios".

De ahí­ sus constantes llamamientos para acoger refugiados, una crisis que el Papa definió como la peor catástrofe humanitaria tras la II Guerra Mundial.

Los visitó en Lesbos y el Jueves Santo en Roma les lavó los pies. No se cansó de aparecer junto a ellos en diversos actos públicos y de pedir al mundo soluciones eficaces y de larga duración.

FRANCISCO "El cristiano no excluye a nadie. Ofrece un sitio para todos, tiene sitio para todos".

Con su última carta pastoral el Papa recuerda que aunque el Jubileo haya terminado la misericordia de Dios no se agota. Como él mismo dirí­a: los que se agotan de pedir perdón son los hombres porque Dios no se cansa de perdonar.