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Rome Reports

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Melanie y Mirra, dos mujeres que no eligieron ser refugiadas

Nadie elige ser refugiado. Melanie no lo eligió pero lo es por un gran golpe de mala suerte. Hace tres años llegó como turista a Roma desde Dublín y en la Ciudad Eterna, su vida cambió de la noche a la mañana. 

MELANIE HERNÁNDEZ
“No pude regresar porque, como una consecuencia de todo el desbarajuste, -por utilizar un eufemismo-, que hay en Venezuela, el gobierno irlandés decidió cerrar las fronteras en el sentido de que empezaron a pedirnos un visado que teníamos que obtener en Venezuela. En ese momento me encontraba aquí viajando como turista por lo que no pude regresar a Dublín y volver a Venezuela era un riesgo”.

Dos mochilas. Era el equipaje que trajo a Roma y se convirtió en todo lo que tenía. Su vida entera se quedó en Dublín. 

MELANIE HERNÁNDEZ
“Recordé que, cuando estaba estudiando en la Universidad, -estudié en una universidad Jesuita-, alguien me había hablado de una organización que trabaja en la frontera entre Colombia y Venezuela ayudando a los colombianos que huían de la guerrilla y buscaban cobijo en Venezuela. Yo pensé muy naifmente:“¡Ah! Si ellos están allá, de repente están aquí en Italia, en Roma, ¿quién sabe?”. Ciertamente están, estaban aquí”.

Esa organización que ayudó a Melanie es este lugar, el Centro Astalli que atiende en Roma a unos 21.000 refugiados cada año. 

A Mirra también la ayudó este centro. Ella tampoco eligió ser refugiada pero siendo muy joven se vio obligada a huir de República Democrática del Congo.

MIRRA MUTEBA
“Llegar a un país donde hace frío, donde no conoces a nadie, donde no sabes cómo empezar... Yo digo siempre que he dejado todos mis sueños atrás porque pensaba hacer otra cosa en la vida. Tenía otros proyectos, otros sueños, otras cosas que hacer. No es fácil”.

La guerra en su país se considera como el peor conflicto bélico tras la II Guerra Mundial con un saldo de 5 millones de muertos.

MIRRA MUTEBA
“Por la situación política difícil, por las persecuciones y por mil motivos más era necesario que me fuera del país. Por desgracia tuve que dejar a mis dos hijos, a mi madre, a mis hermanos... Fue lo más difícil. Pero cuando estás obligado a hacerlo lo haces. Piensas: “Me salvo yo para poder salvar a la familia, a mis hijos, sobre todo””.

Ambas participaron en la presentación del mensaje para la Jornada Mundial de la Paz y ambas tienen su propio mensaje para aquellos que creen que levantar muros para los refugiados soluciona algo.

MIRRA MUTEBA
“Yo creo que empeora la situación. Ya sin muros las personas hacen viajes en condiciones trágicas y mueren tantos. Cuando se dice 200 muertos se ve un número pero detrás de cada cifra hay una persona. Si se levantan muros será peor porque cuanto más difícil ponen las cosas, más buscan las personas otra forma de venir incluso peor que las que existen ahora”.

MELANIE HERNÁNDEZ
“Solo pido oportunidades para hacer lo que yo sé hacer y porque si un país te da oportunidades creo que es una inversión, es una opción inteligente”.

Hay más de 65 millones de refugiados en el mundo. Ninguno eligió serlo. Nadie abandona suhogar y todo lo que conoce si no es porque no le queda otra opción, o para conservar la propia vida o la de los seres queridos.