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Rome Reports

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Francisco desea feliz pascua a Benedicto XVI junto a los peregrinos de la plaza de San Pedro


Este miércoles un manto de paraguas ha cubierto la plaza de San Pedro. Pese a la lluvia, los peregrinos no se amedrentaron y respondieron con el mismo cariño de siempre al Papa.

Francisco continuó con su ciclo de catequesis sobre las partes de la Misa. Pero antes de comenzar, quiso enviar una felicitación de Pascua muy especial.

FRANCISCO
"Quisiera que deseáramos una feliz Pascua a quien ha sido obispo de Roma, al amado Papa Benedicto que nos sigue por la televisión. Al Papa Benedicto, deseemos todos una feliz Pascua. ¡Feliz Pascua! Un aplauso fuerte”.

Francisco explicó el significado de la bendición impartida por el sacerdote como despedida de la celebración. Pero antes, recordó que ir a Misa no debe ser nunca una obligación. La Eucaristía sirve para mejorar la vida cristiana. Por eso, advirtió de algo.

FRANCISCO
“Si salimos de la iglesia chismorreando: “mira este, mira a aquel”, y con la lengua larga, la Misa no ha entrado en nuestro corazón. ¿Por qué? Porque no soy capaz de vivir con el testimonio cristiano. Cada vez que salgo de misa debo salir mejor de como he entrado”.

Explicó además que la Misa no concluye al salir de la iglesia porque la Eucaristía se celebra para que las personas se conviertan en hombres y mujeres eucarísticas.

FRANCISCO
“Significa dejar actuar a Cristo en nuestras obras. Que sus pensamientos sean nuestros pensamientos, sus sentimientos nuestros sentimientos, sus elecciones nuestras elecciones. Y esto es la santidad, hacer como ha hecho Cristo es santidad cristiana”.

Recordó además que los frutos de la Misa se deben reflejar en la vida cotidiana. Dijo que la Eucaristía bien vivida hace creíble el testimonio cristiano, separa del pecado y hace ver al prójimo como a un hermano.

FRANCISCO
“Participar en la Eucaristía nos compromete con los demás, especialmente con los pobres, educándonos a pasar de la carne de Cristo a la carne de los hermanos en los que Él espera que le reconozcamos, le sirvamos, le honremos y le amemos”.

Antes de marcharse, el Papa habló de las flores que adornan la plaza y deseó que la Pascua haga florecer en cada cristiano las buenas obras de la fe.