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Rome Reports

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Papa en audiencia general: Dios no es un déspota que impone normas a los hombres para someterlos


A las nueve y media de la mañana ya hacía mucho calor en la Ciudad Eterna, pero ni el intenso sol de Roma es capaz de mermar el entusiasmo de los peregrinos por ver al Papa.

Francisco dedicó la primera parada de su recorrido en papamovil, como no puede ser de otra forma, a los bebés y, a continuación, disfrutó de un poco de mate que le ofrecieron estos peregrinos argentinos. 

Aunque a algunos bebés el madrugón les sentó peor que a los otros. 

El Papa continuó con su ciclo de catequesis sobre los mandamientos. Explicó que los mandamientos no son una orden, sino un diálogo que Dios establece con los seres humanos. 

FRANCISCO
“Dos personas que no se aman no llegan a comunicarse. Cuando alguien habla a nuestro corazón, nuestra soledad termina. Recibe una palabra, se produce la comunicación. Los mandamientos son las palabras de Dios. Dios se comunica con estas diez palabras y espera nuestra respuesta”.

Por eso, Francisco dijo que los mandamientos sirven a Dios para proteger al hombre, no para someterlo, porque Dios es padre no el dueño de los seres humanos. Para dejar aún más clara esta idea, el Papa recurrió a un ejemplo de la Biblia.

FRANCISCO
“El desafío es justo este: la primera norma que Dios ha dado al hombre, ¿es la imposición de un déspota que prohíbe y obliga, o es la premura de un padre que cuida de sus pequeños y los protege de la autodestrucción?, ¿es una palabra o es una orden? La más trágica de entre las mentiras que la serpiente dice a Eva es la sugerencia de una divinidad envidiosa, - “Dios tiene envidia de vosotros”-, y de una divinidad posesiva, - “Dios no quiere que tengáis libertad”-. Los hechos demuestran dramáticamente que la serpiente ha mentido”.

Así, Francisco insistió en que los mandamientos no son leyes o imposiciones sino el camino para alcanzar la verdadera libertad porque los seres humanos son hijos de Dios, no súbditos.

FRANCISCO
“Los mandamientos son el camino a la libertad porque son la palabra del Padre que nos hace libres en este camino”. “Un espíritu de esclavo no puede sino acoger la Ley de forma opresiva y puede producir dos resultados opuestos: o una vida hecha de deberes y de obligaciones, o una reacción violenta de rechazo”.

Por último, el Papa advirtió de que no se puede vivir para la ley porque los cristianos que viven como esclavos y no como hijos no ofrecen un auténtico testimonio. 

Y antes de marcharse, este circo deleitó a Francisco con estas espectaculares acrobacias. El Papa alabó su actuación asegurando que la belleza de su esfuerzo también acerca a Dios.