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Rome Reports

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Misionero en Tanzania: En estos cristianos brilla una felicidad que deberíamos aprender


Este documental titulado “Firmes en la brecha”, muestra el trabajo de varios misioneros en Tanzania, el país más grande de África Oriental donde el 40 por ciento de sus 52 millones de habitantes son cristianos. 

El padre Diego Cano lleva allí 5 años como misionero en una de las parroquias más pobres de la diócesis de Ushetu, que abarca 53 aldeas, un total de 35.000 personas. Tanzania es un destino que jamás hubiera imaginado este sacerdote argentino.

P. DIEGO CANO
Misionero en Tanzania
“Muchas veces uno como misionero dice bueno voy a poder, voy a aguantar, me va a dar la salud, no me va a dar, voy a poder aprender el idioma, no sé, pero es como que Dios te pide que te largues, que vayas a la misión, sin mirar lo que a uno le parece que puede o no puede”. 

Es un país con grandes desigualdades sociales en el que hay zonas muy pobres como aquella en la que trabaja el padre Cano, misionero del Instituto del Verbo Encarnado. En su misión, las familias trabajan en el campo para su propio sustento con grandes dificultades para conseguir agua en los meses de sequía. Además, en muchas ocasiones, el agua que beben está en mal estado provocándoles graves problemas de salud. Por eso se movilizaron y consiguieron financiación para la construcción de un pozo.  

P. DIEGO CANO
Misionero en Tanzania
“Una de las señoras que viene a la parroquia todos los días nos decía que ellas debían levantarse a las cuatro o las cinco de la mañana para ir a buscar agua. Y a las cuatro o cinco de la mañana que todavía es muy de noche, noche muy cerrada, se escuchan las hienas aullando y realmente, bueno, da miedo. 

El duro día a día de estas personas no les roba las ganas de acudir a misa o formarse en la fe, por eso, las conversiones crecen año tras año. Solo en la catequesis cuentan con 5.000 niños y adultos. 

P. DIEGO CANO
Misionero en Tanzania
Y en esta gente uno los ve en medio de la pobreza, en medio de las carencias, del agua, o todo lo que ellos les toca sufrir en un país tan pobre y, sin embargo, brilla en ellos esa alegría, esa felicidad, ese agradecimiento. Una cosa que tal vez nosotros deberíamos también aprender”. 

El padre Cano, con la ayuda de cinco religiosas, saca adelante un colegio y un dispensario médico pero toda ayuda es poca como muestra “Firmes en la brecha”, un documental para recordar que muchos misioneros siguen entregando su vida día a día en las periferias más remotas.