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Rome Reports

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Así es ser capellán de la Guardia Suiza


Hace tres años, su obispo le pidió si podía ir a Roma a finalizar sus estudios de Teología. No se imaginaba que al poco tiempo acabaría convirtiéndose en capellán de uno de los ejércitos más importantes del mundo: la Guardia Suiza. 

THOMAS WIDMER
Capellán de la Guardia Suiza
“De repente me preguntaron si podía ser capellán de la Guardia Suiza. Para mí fue una gran sorpresa porque nunca pensé en algo así.”

La Guardia Suiza fue creada en el año 1506 para la defensa del Vaticano y el Papa. Cada 6 de mayo, los nuevos reclutas juran defender al romano pontífice incluso aunque tengan que sacrificar su propia vida.

A este juramento también les prepara su capellán. Procura ayudarles a ser conscientes del paso que dan.

THOMAS WIDMER
Capellán de la Guardia Suiza
“Trato de acompañar, de dar las bases de la fe para hacer bien este juramento y ser fiel a la misión de dar la vida por el Santo Padre si fuera necesario.”

Entre las tareas del P. Thomas también están las que un sacerdote realiza habitualmente. 

THOMAS WIDMER
Capellán Guardia Suiza
"El trabajo principal es el trabajo de lo que el sacerdote siempre hace: la celebración de la Santa Misa, la celebración de los sacramentos. Luego hay momentos de catequesis, sobre temas relacionados con la fe, o sobre algunas virtudes, siempre algo que ayude a los militares. La virtud es del hombre y de los militares".

La Guardia Suiza está bien atendida espiritualmente, algo fundamental también para después realizar su trabajo de defensa del Papa con valentía y honor.