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Rome Reports

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Cinco años después, los cristianos de Irak siguen recuperándose de la invasión del ISIS


Hace 5 años comenzó en Irak una pesadilla de la que aún está costando despertar. En verano de 2014 los militantes del autoproclamado Estado Islámico tomaron Mosul y la llanura del Nínive en un ataque relámpago. De Mosul, una ciudad con 3 millones de habitantes, tuvieron que escapar, casi con lo puesto y en una sola noche, unas 150 000 personas. Eran en su mayoría cristianos, yazidíes y musulmanes moderados que no querían aceptar la interpretación del islam que imponían los yihadistas. Dieron un ultimátum a estos civiles: morir, pagar un impuesto o convertirse al islam.

A continuación, los terroristas se hicieron con todo el Nínive arrasando a su paso con la población inerme, sus casas y sus iglesias. 

Capturaron a muchas mujeres y niños y los sometieron a la esclavitud. Este documento es una lista que desglosa el precio según la edad de la mujer, sea cristiana o sea yazidí. 

Quienes lograron escapar se refugiaron en el Kurdistán iraquí, en el norte del país.

Desde el inicio de la crisis el Papa Francisco ha estado muy pendiente del destino de estos cristianos. Pocas semanas después les envió este videomensaje que se proyectó en las calles de Erbil, en el Kurdistán. En él les aseguraba que su deseo era estar pronto con ellos.

Las condiciones de seguridad y la batalla contra los yihadistas han hecho que el Papa tuviera que postergar su decisión de visitar Irak. Sin embargo es una idea que nunca ha desechado y está cerca de convertirse en realidad. 

FRANCISCO
10 de junio
“Un pensamiento insistente me acompaña pensando en Irak, -donde tengo la voluntad de ir el año que viene-, para que pueda mirar adelante a través de la pacífica y compartida participación en la construcción del bien común de todos los componentes, -también los religiosos-, de la sociedad y no vuelva a caer en tensiones que vienen de los conflictos interminables de las potencias regionales”.

Francisco también se ha mostrado muy cercano a los yazidíes con quienes se ensañaron los yihadistas. Se reunió con la máxima autoridad de esta etnia en el Vaticano y con Nadia Murad, premio Nóbel de la Paz y superviviente de la esclavitud a la que fue sometida por el Estado Islámico.

El grupo terrorista fue derrotado militarmente en 2017 aunque todavía hay miles de personas desaparecidas, sobre todo, mujeres. La reconstrucción es lenta pero lo es más el regreso de los refugiados a sus hogares porque las heridas siguen abiertas.