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Rome Reports

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Papa en audiencia general: La Iglesia no tiene fronteras, es madre de todos


Después de un mes sin la celebración de la audiencia general, los peregrinos ya tenían muchas ganas de volver a ver al Papa... Y Francisco no defraudó. Pasó un largo rato saludándolos antes de comenzar la catequesis. Además se cumplía un número redondo: fue la audiencia general número 280 del pontificado de Francisco.

El Papa retomó el ciclo de enseñanzas sobre los Hechos de los Apóstoles. Habló sobre el primer milagro obrado por Pedro y Juan: la curación de un hombre pobre y paralítico a las puertas del Templo. Francisco explicó que no solo ayudan a caminar de nuevo a esta persona excluida sino que le ofrecen algo más.

FRANCISCO
“Los apóstoles establecieron una relación, porque de este modo Dios ama manifestarse: en la relación, siempre en el diálogo, siempre con la presencia, siempre con la inspiración del corazón. Son las relaciones de Dios con nosotros a través de un encuentro real entre personas que solo se puede dar en el amor”.

Por eso, el Papa lamentó que muchas parroquias estén más preocupadas por cuestiones que no tienen que ver con cumplir su auténtica misión.

FRANCISCO
“Cuántas veces pienso en esto cuando veo parroquias que piensan que es más importante el dinero que los sacramentos. Por favor, una Iglesia pobre. Pidámoslo al Señor”.

Francisco destacó que los apóstoles no entregaron nada material al mendigo sino que lo ayudaron a recuperar su dignidad, reflejando así cómo la Iglesia acompaña al necesitado.

FRANCISCO
“Aquí aparece el retrato de la Iglesia que mira a quien está en dificultad y no cierra los ojos, sabe mirar a la cara a la Humanidad para crear relaciones significativas, puentes de amistad y de solidaridad en lugar de barreras. Aparece el rostro de una Iglesia sin fronteras que se siente madre de todos, que sabe tomar de la mano y acompañar para consolar, no para condenar. Jesús siempre, siempre tiende la mano. Siempre trata de consolar”.

Por último, el Papa recordó que para acercarse a otras personas el cristiano no ha de depositar su confianza solo en los medios, sino en la verdadera riqueza que es la relación con Cristo.