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Rome Reports

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Papa en la audiencia general: No nos asustemos ante quien nos manda callar y nos calumnia


No había pasado ni un minuto desde su aparición en papamóvil en la plaza de San Pedro cuando el Papa hizo esto.

Francisco comenzó su recorrido con el papamóvil al completo. La celebración de la audiencia general regresó a la plaza de San Pedro después de las últimas semanas en el Aula Pablo VI.

El Papa continuó con su catequesis sobre los Hechos de los Apóstoles. En esta ocasión habló del episodio en el que Pedro pasa por el pórtico de Salomón e incluso con su sombra cura a los enfermos. 

Francisco recordó que las personas enfermas siempre han estado en el corazón de la Iglesia, que ya entonces era “un hospital de campaña” para los más necesitados.

FRANCISCO
“Los enfermos son los destinatarios privilegiados del feliz anuncio del Reino, son hermanos en los que Cristo está presente de forma particular para dejarse buscar y encontrar por todos nosotros. Los enfermos son los privilegiados para la Iglesia, para el corazón sacerdotal y para todos los fieles. No son descartables, todo lo contrario, han de ser cuidados y atendidos. Son el objeto de la preocupación cristiana”.

El Papa explicó que Pedro recibe de Jesús el primado pero esto no le hace creerse más importante porque sabe que es Otro quien se manifiesta en sus obras.

FRANCISCO
"De esa forma, Dios manifiesta su proximidad y hace de las heridas de sus hijos el lugar teológico de su ternura. En las heridas de los enfermos, en las enfermedades que impiden salir adelante en la vida, está siempre la presencia de Jesús, la llega de Jesús, está Jesús que nos llama a cada uno de nosotros a cuidar de los enefermos, a sostenerlos y a curarlos”.

Los prodigios de los apóstoles y de Pedro molestan a los saduceos que los persiguen y los encarcelan. Pero los apóstoles son claros: “obeden a Dios y no a los hombres”.

FRANCISCO
“Pidamos también nosotros al Espíritu Santo la fuerza de no asustarnos ante quien nos manda callar, nos calumnia e incluso atenta contra nuestra vida”.

Por último, Francisco además recordó que en septiembre se cumplen 80 años del inicio de la II Guerra Mundial. Por eso deseó que el recuerdo de esta contienda haga que no se repitan de nuevo estas tragedias provocadas por el odio y que solo traen destrucción, sufrimiento y muerte.