Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

El Papa agradece a Benedicto XVI su enseñanza y ejemplo durante Premio Ratzinger


Francisco presidió y entregó el premio Ratzinger de este año al filósofo Charles Taylor, de Canadá, y al teólogo africano, Paul Béré.

El encargado de abrir el encuentro fue el presidente de la Fundación Ratzinger y un viejo conocido del Papa: el jesuita Federico Lombardi, quien fue su portavoz hasta el 2016

P. FEDERICO LOMBARDI
Presidente, Fundación Joseph Ratzinger
Santo Padre, en nombre de todos los presentes, le agradezco profundamente el haber querido recibirnos esta mañana para otorgar personalmente los nuevos premios Ratzinger a los dos ilustres estudiosos aquí presentes.

Francisco entregó los premios a los galardonados. Charles Taylor ha estudiado a fondo el secularismo y la relación entre la religión y modernidad. Paul Béré, en cambio, es un gran promotor de la teología africana. 

Las primeras palabras de Francisco fueron dirigidas a su predecesor.

FRANCISCO
Le estamos agradecidos por la enseñanza y el ejemplo que nos ha dado en el servir a la Iglesia, reflexionando, pensando, estudiando, escuchando, dialogando, rezando.

Francisco reflexionó sobre la procedencia de los dos premiados. Recordó que provienen de países y mentalidades muy distintas y que eso prueba que el origen cultural no es obstáculo para llegar a conocer a Dios.

FRANCISCO
Estar en diálogo activo con las culturas y permanecer en él, a pesar de cómo cambian y se diversifican en el curso del tiempo, es un deber de la teología, pero también es, al mismo tiempo, condición necesaria para la vitalidad de la fe cristiana, para la misión de Evangelizar la Iglesia.

El Papa dirigió a los galardonados la mejor alabanza que puede dedicarse a un teólogo que admira a Benedicto XVI: les dijo que su trabajo les convierte en “cooperadores de la verdad”, justo el lema episcopal del cardenal Ratzinger.

Javier Romero