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Rome Reports

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El Papa en la Audiencia General agradece a los que ayudan a las víctimas del coronavirus


El Papa mantuvo una particular e íntima Audiencia General desde el interior del Palacio Apostólico con sus colaboradores a un metro de distancia, como medida preventiva al coronavirus. La Audiencia no se mostró en las pantallas de la Plaza de San Pedro, pero fue retransmitida en directo.

Francisco se dirigió a los afectados por el coronavirus. Agradeció al personal médico, enfermeros y voluntarios que están cerca de los que sufren en este momento difícil.

FRANCISCO
Agradezco a todos los cristianos, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que rezan en este momento, todos unidos, sin importar la tradición religiosa a la que pertenecen.

Como en días pasados, el Papa volvió a llamar la atención sobre la difícil situación de los hombres, mujeres y niños sirios que sufren la guerra, la pobreza y el exilio.

FRANCISCO
No quisiera que este dolor, esta fuerte epidemia, nos haga olvidar a los pobres sirios que sufren en la frontera entre Grecia y Turquía.

Francisco dedicó su catequesis a la bienaventuranza, "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados".

Dijo que esta sed de verdad está presente incluso en quienes parecen estar lejos del camino del bien.

FRANCISCO
En cada corazón, incluso en el de la persona más corrupta y alejada del bien, se esconde un deseo de luz. Aunque esté enterrado bajo los escombros del engaño y los errores. Sin embargo, la sed de verdad y bondad siempre está ahí. Es la sed de Dios.

El Papa recordó a los que siguieron a la Audiencia a través de Internet, que cada persona está llamada a redescubrir lo realmente importante en la vida.

CT
Traducción: Daniel Díaz Vizzi