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Rome Reports

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Se agrava la crisis en el Sahel: 5 millones de niños corren grave peligro


Una de las consecuencias más dramáticas de la violencia que se está extendiendo por todo el Sahel es el sufrimiento de los niños.

Esto es Kaya, en Burkina Faso, un país con más de medio millón de desplazados internos. 

NABYLA
Desplazada Interna
“Hace 7 meses tuvimos que huir de nuestro pueblo porque llegaron grupos armados. Mataron y secuestraron a algunas personas. Quedamos aterrorizados y por eso vinimos huyendo hasta aquí, hasta Kaya”.

El conflicto en la región está poniendo en riesgo el porvenir de toda una generación. Miles de niños han dejado de ir a la escuela convirtiéndose así en el blanco fácil de redes de explotación infantil.

Por eso, organizaciones como Unicef intentan paliar la crisis haciendo que niños refugiados como Nabyla puedan continuar con su formación académica.

NABYLA
Desplazada Interna
“En el colegio me dan apoyo. Nos han entregado libros y bolígrafos porque no teníamos. Gracias a esto puedo estudiar para tener un futuro. Me gusta la escuela porque nos ayudará a encontrar un trabajo cuando seamos mayores y tengo amigos y me divierto. Así me olvido del miedo que he pasado por culpa de los grupos armados”.

La escuela ayuda a estos pequeños a sobrellevar el trauma que acarrean. Muchos de ellos han sido abusados o reclutados en grupos armados. Más de 5 millones de menores de Mali, Níger y Burkina Faso necesitarán ayuda humanitaria según todas las previsiones a tenor del ritmo al que crece la violencia.

Los refugiados en otros países también se cuentan por miles. Hasta Ouallam, en Níger, han llegado miles de desplazados desde Malí que huyen de grupos islamistas. La mayoría son mujeres a cargo de sus hijos y de sus nietos. Los hombres fueron asesinados o están desaparecidos. 

HANA ABDOU
Refugiada
“Lo que hemos pasado es demasiado para cualquiera. Hemos sufrido mucho. Tuvimos que arrastrar nuestras pertenencias, viajar con los niños, caminar dos días sin parar sin comida y sin agua. Parecía no tener fin”.

La crisis se agrava con los días y las previsiones de la ONU no son nada positivas. Estiman que a este ritmo cerca de 15 millones de personas de la región comenzarán a pasar hambre.

El Papa sigue muy de cerca y desde hace tiempo lo que está aconteciendo en el Sahel. Ya en el mes de noviembre lanzó un llamamiento para que la Comunidad Internacional se comprometa en proteger a los más vulnerables.

Ángeles Conde.