Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

Papa: Pandemia recuerda que debemos cuidar a refugiados, medio ambiente y no temer


Ante cientos de peregrinos que mantenían estrictamente las distancias de seguridad, el Papa tuvo el ángelus desde la ventana de su estudio. 

Tras la oración, recordó que el sábado la ONU celebró el Día Mundial del Refugiado, y que la pandemia ha afectado mucho a estas personas. 

FRANCISCO
El coronavirus ha sacado a la luz la exigencia de asegurar la protección necesaria también a los refugiados, para garantizar su dignidad y seguridad.

El Papa también recordó los efectos de la crisis en el medio ambiente a nivel mundial.

FRANCISCO
El bloqueo ha reducido la contaminación y ha permitido redescubrir la belleza de tantos lugares libres de tráfico y ruido. Ahora, con la reanudación de las actividades, debemos ser más responsables del cuidado de la casa común.

Francisco reflexionó sobre el Evangelio del día, y las palabras de Jesús "No tengáis miedo". Mencionó tres situaciones en las que se experimenta la tentación del miedo. 

FRANCISCO
Son como tres tentaciones: endulzar el Evangelio, diluirlo; segunda, la persecución; y tercera, la sensación de que Dios nos ha abandonado.

El Papa recordó que a pesar del miedo que podemos experimentar, Jesús invita a no inquietarse. Por eso, aconsejaba a los discípulos que abandonaran sus dificultades en las manos de Dios, que les ama y les cuida. 

Melissa Butz

Traducido por: Javier Martínez-Brocal