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Rome Reports

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Roma muestra en la Domus Aurea los frescos que inspiraron a Rafael


A finales del siglo XV un grupo de artistas comenzó inspirarse en las curiosas pinturas decorativas que encontraron en unas grutas cerca del Coliseo. 

Eran variadas y singulares: representaciones naturalistas, geométricas o incluso de figuras fantásticas; medio hombre y medio animal.

De ahí nació el llamado “arte grotesco” del Renacimiento. 

ALFONSINA RUSSO
Directora, Parque Arqueológico del Coliseo
“Sabemos que los primeros descubridores eran de finales del siglo XV y que uno de los primeros fue Pinturicchio. Luego, cuando Rafael llegó a Roma en el 1508, descendió a las grutas a través de unos agujeros que había aquí. Parecían grutas”.

Parecían grutas, pero en realidad no lo eran. Eran las aberturas que había en el techo de un colosal palacio, y no uno cualquiera. Se trataba de la Domus Aurea de Nerón.

Este era su verdadero aspecto en el siglo I d.C. El problema fue que tras la muerte de Nerón, sus sucesores practicaron la llamada “Damnatio memoriae”.

ALFONSINA RUSSO
Directora, Parque Arqueológico del Coliseo
“Los emperadores que vinieron después quisieron borrar todo lo que Nerón hizo en vida. Por eso construyeron el Coliseo, donde estaba el “Stagnum Neronis” un gran lago del que hablan las fuentes, que era el centro del palacio”.

El palacio quedó despojado de sus mármoles y esculturas, que se utilizaron para construir otros edificios. Y Trajano dio un paso más: hizo enterrar la Domus Aurea para construir encima unas termas. Eso permitió conservar lo único que quedaba: sus pinturas.

Con el tiempo, el palacio imperial fue redescubierto y ahora, se ha organizado esta exposición para mostrar lo mucho que influyó en el Renacimiento y en el mundo entero.

Por ejemplo, México, en el exconvento de San Miguel Arcángel, en Ixmiquilpán, hay elementos decorativos muy similares.

Y acercándose a paredes como esta se puede ver cómo los artistas renacentistas adaptaron los dibujos de la época romana.

Se trata de una muestra organizada por los 500 años de la muerte de Rafael, pero que a causa de la pandemia se podrá contemplar durante todo el año. Es un modo de descubrir las curiosas historias que hay detrás de los grandes artistas del Renacimiento.

Javier Romero

VM