Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

Arranca el X Encuentro Mundial de las Familias: “¡La vida familiar no es imposible!”


El X Encuentro Mundial de las Familias comenzó en Roma con una actuación de Il volo. Cantaron junto a la orquesta filarmónica de las Marcas y presentaron sus familiares a las mil personas que fueron al acto en Aula Pablo VI del Vaticano. Tenían un mensaje.

GIANLUCA GINOBLE
Il Volo
Si hay algo que quiero decir es que invito también a los jóvenes a dialogar con sus familias. A cultivar la sensibilidad, la empatía y pedir que les cuenten las experiencias del pasado al abuelo de la familia. Poder vivir también sus tiempos y adquirir sus valores aunque no nos pertenezcan. No olvidéis a las familias y mucho menos a vuestros abuelos.

Después habló una familia ucraniana con cinco hijos. Les sirvió de traductor Pedro Zafra, un sacerdote español que lleva diez años en Ucrania y ayuda a sus feligreses en una humilde parroquia en el este de Kiev. Dijeron que, a pesar de sus amarguras, la guerra había fortalecido su familia.

También habló Francesco Beltrame. Es el nieto de Luigi y María Beltrame Quatrocchi, patrones de este X Encuentro Mundial de las familias y primera pareja de esposos beatificados, en 2001 por Juan Pablo II. Francesco Beltrame recordaba esto sobre sus abuelos. 

Eran capaces de sorprenderse por la belleza del mundo. La belleza une a las personas.

Pero el momento más esperado fue la llegada del Papa Francisco. Entró en el aula Pablo VI en silla de ruedas.

El Papa escuchó los testimonios de familias de todo el mundo como Paul y Germaine Balenza. Son congoleños.

Él le fue infiel en numerosas ocasiones y ella difundió sus trapos sucios por redes sociales. Contaron que tras un año de duras peleas, Dios salvó su matrimonio con la ayuda de una comunidad católica.

También contaron su experiencia Pietro y Erika Chiriaco. Tienen seis hijos y han acogido a Iryna y su hija Sofía, dos refugiadas ucranianas.

IRYNA
Refugiada ucraniana
Hoy le doy Gracias a Dios porque ha puesto en nuestro camino a tanta gente buena que nos ha ayudado, nos ha mostrado su gran corazón y nos ha dado esperanza.

Mientras, tanto los hijos más pequeños de los Chiriaco se animaron a correr y jugar delante del Papa.

Tras escuchar todas las historias, Francisco dio las gracias a las familias por abrir su corazón y portar esperanza. También les dijo que el matrimonio es un sacramento muy importante que no se hace por el qué dirán sino por amor.

FRANCISCO
El matrimonio no es una formalidad a cumplir. Uno no se casa para ser un católico “de etiqueta” ni para cumplir una norma ni porque lo diga la Iglesia. Ni para hacer una fiesta, ¡no!Uno se casa porque quiere fundar un matrimonio sobre el amor de Cristo, que es sólido como una roca. En el matrimonio Cristo se os da para que tengáis la fuerza para daros el uno al otro. ¡Ánimo! La vida familiar no es una misión imposible.

El X Encuentro Mundial de las Familias tendrá lugar en Roma hasta el domingo 26 de junio y busca visibilizar el matrimonio como una vocación de primera. Durante los próximos días habrá charlas sobre la acogida, la vocación misionera de las familias y el perdón como camino a la santidad.

RM