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Rome Reports

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Papa Francisco: "Aprender a despedirse: ésta es la sabiduría de los ancianos"


El Papa Francisco ha hablado de despedida, y de saber decir adiós dejando paso a los jóvenes, durante la catequesis dedicada a la vejez de la Audiencia General de este miércoles, en la plaza de San Pedro. 

PAPA FRANCISCO
Aprender a despedirse: ésta es la sabiduría de los ancianos. Pero despedirse bien, con atención, con una sonrisa, despedirse en sociedad, con los demás. La vida de los mayores es una despedida, lenta, pero una despedida alegre. 'He vivido la vida, he mantenido mi fe'.

'Los ancianos no deberíamos tener envidia de los jóvenes que toman su camino, que ocupan nuestro lugar, que nos sobreviven.

Precisamente después de semanas en las que han tomado fuerza los rumores de una posible renuncia del Pontífice, aquejado de graves problemas de movilidad, el Papa Francisco se ha puesto a sí mismo como ejemplo mientras reflexionaba sobre el relato evangélico del diálogo entre Jesús resucitado y Pedro.

PAPA FRANCISCO
Cuando eras joven eras autosuficiente, cuando seas viejo ya no serás tan dueño de ti mismo y de tu vida ¡Que me lo digan a mí, que tengo que ir en silla de ruedas! Pero la vida es así, con la vejez tenemos todas estas enfermedades y hay que aceptarlas como vienen, no tenemos la fuerza de los jóvenes.

Tras citar un pasaje de San Ignacio de Loyola en el que invita a dar testimonio como discípulos de Jesús en la vida e incluso cuando esta se acaba, el Papa argentino ha vuelto a insistir sobre la necesidad de aceptar los límites de la vejez.

PAPA FRANCISCO
Sigue siempre a Jesús, a pie, corriendo, lentamente, en silla de ruedas, síguelo siempre, incluso en las condiciones limitadas de la debilidad y la vejez.

Jesús no es como esa imagen azucarada de las estampitas: Jesús está a nuestra mano, está cerca de nosotros.

Durante los saludos en lengua italiana ha expresado su solidaridad con Afganistán y las víctimas del terremoto que ha golpeado el sudeste del país. También ha lamentado el asesinato de dos jesuitas y de un laico en una iglesia mexicana, y por último ha recordado la guerra en Ucrania.

Los niños que estaban conmigo en el papamóvil eran niños ucranianos: no olvidemos a Ucrania. No perdamos la memoria del sufrimiento de ese pueblo atormentado.

El Pontífice ya había expresado en en la anterior Audiencia y en el Ángelus del pasado domingo su temor a que la continuidad de la guerra en Ucrania sea asimilada como una noticia más en nuestra vida cotidiana.