Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información política de cookies.

Rome Reports

Usted está usando un navegador desactualizado

Con el fin de ofrecer la mayor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de vanguardia en desarrollo web que requieren un navegador moderno. Para poder visualizar esta página, usa Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior.

Su padre perseguía cristianos, ahora él habla en el X Encuentro Mundial de las Familias


Mari y Álvaro participan en el X Encuentro Mundial de las Familias. Han dado una conferencia sobre el rol de los abuelos en la transmisión de la fe. Contaron la historia de uno de sus nietos, quien les pidió ser bautizado para que Dios le escuchara mejor cuando rezaba por la enfermedad de su madre.

MARÍA ROSARIO GARCÍA GAROZ
Mi nieto Víctor, que es el que he puesto como ejemplo, en casa de vez en cuando, cuando rezábamos bendecíamos la mesa. Él no estaba bautizado. Poco a poco los abuelos vamos transmitiendo esa semillita y llega el momento y a él también la ha servido. Yo creo que los abuelos hacemos mucho.

La historia de Álvaro también es muy interesante. Su padre participó en la persecución religiosa durante la guerra civil española. Nunca le contó qué hizo exactamente, pero estuvo seis años en la cárcel.

Cuando Álvaro era un bebé de solo seis meses, contrajo una pulmonía muy fuerte. Y su padre le pidió a Dios su curación cuando lo dio todo por perdido. Pero Álvaro se curó.

La inexplicable curación de Álvaro convirtió a su padre, quien fue repudiado por sus amigos anticlericales cuando les explicó lo sucedido. También intentó hacer apostolado entre sus hijos, pero Álvaro prefería buscar la verdad por su cuenta.

ÁLVARO MEDINA DEL CAMPO
Yo fui a la Iglesia evangélica, estuve con los Testigos de Jehová, estuve estudiando el Corán... Hasta que un día, sin ninguna razón aparente, sentí un deseo muy grande de Dios. Armé un lío terrible porque, como no frecuentaba las iglesias, llamando por teléfono para pedir cita para confesarme... ¡Imagínate el lío! ¿Cómo iba a imaginarme yo que aquella historia de mi padre un día iba a venir yo a contarla a Roma? ¡Dios mío!

Álvaro tiene una receta muy sencilla para transmitir la fe a sus nietos.

ÁLVARO MEDINA DEL CAMPO
Cuando el Señor nos regala una vida larga, que es un regalo, no un castigo, tienes muchas ocasiones a lo largo de la vida de darte cuenta de que el Señor está contigo en el camino siempre. Y cuando llegas a la vejez, esa fe tan grande hace que haya dentro un amor generoso. ¿Qué es lo que pueden hacer los abuelos? Dejarlo salir.

Álvaro y Mari todavía pasarán unos días más en Roma. Ellos ya han contado su historia, ahora les toca escuchar el resto de testimonios que habrá en el X Encuentro Mundial de las Familias.

RM