Ana Torres Fonseca
Cuando se cumplió un año desde que comenzase el pontificado de León XIV, se presentó en la Curia de los Agustinos un conjunto de textos, reflexiones, meditaciones, homilías y discursos inéditos del pontífice durante su liderazgo de la Orden.
P. JOSEPH FARREL
Prior general de la Orden de San Agustín
Y nos ofrece una visión del hombre que ahora sirve al mundo y a la Iglesia como el Papa León XIV. Ciertamente, fue hace muchos años cuando ofreció estos mensajes y homilías, pero hay algunos elementos verdaderamente fundamentales y fundacionales de su propia formación agustiniana que vemos a lo largo de todo el libro.
“Libres bajo la gracia: En la escuela de San Agustín ante los desafíos de la historia” es el título elegido para este nuevo compendio en el que, como apunta su sucesor, se aprecia el profundo carácter agustino del pontífice.
P. JOSEPH FARREL
Prior de la Orden de San Agustín
Estuvimos muy orgullosos cuando lo vimos aparecer por primera vez en la logia de la Plaza de San Pedro el 8 de mayo de 2025. Y dijo: “Soy hijo de Agustín. Soy agustino”. Por supuesto, todos nos sentimos muy orgullosos aquel día. Es nuestro hermano.
Y es que, ya ha transcurrido un año entero desde que la fumata blanca anunció que los cardenales habían elegido al que sería el nuevo sucesor de Pedro. 365 días en los que la imprenta agustina se ha visto reflejada en muchos de sus discursos y apariciones, pero... ¿Cómo ha sido este primer año desde el punto de vista de su propia Orden?
P. JOSEPH FARREL
Prior de la Orden de San Agustín
El recorrido que hemos visto en este primer año de servicio de León al frente de la Iglesia tiene ciertamente como tema la paz en el mundo.
A veces decir “lo siento”. A veces decir “te perdono”.Y creo que ya hemos descubierto en este primer año del pontificado del Papa León esos rasgos de su propia comprensión de lo que significa depender de la gracia de Dios y construir un mundo más pacífico y comunidades más pacíficas.
A la presentación de éste también asistió el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin y el prefecto del Dicasterio para los medios de Comunicación, Paolo Ruffini.
