Carmen Álvarez Cuadrado
Heiner Wilmer, nuevo presidente de la Iglesia alemana, es un hombre de consenso. Elegido para liderar el difícil camino sinodal del país, su perfil es bastante estilo León XIV.
MONS. BERTRAM JOHANNES MEIER
Obispo de Augsburgo (Alemania)
Estoy muy, muy satisfecho. Además, es un hombre de palabras mesuradas, porque la mediación no se lleva a cabo ante las cámaras, sino más bien entre bastidores.
Es su gran cualidad. E incluso los sectores más críticos del proceso sinodal ven en él una esperanza de reconciliación.
KERSTIN GOLDSCHMIDT
Él puede superar las profundas divisiones entre las dos partes. Hay miembros del camino sinodal y hay críticas, oposición al camino sinodal. Y creemos que él es un obispo intermedio que puede mediar o actuar como puente.
Quienes lo conocen destacan su perfil equilibrado para destensar la relación con la Santa Sede.
STEFAN MÜCKL
Es una persona que realmente sabe dialogar y escuchar, y lo que he oído en varias ocasiones, por parte de los sacerdotes diocesanos de la Diócesis de Hildesheim, es que realmente escucha, presta atención y se esfuerza por iniciar un camino sinodal tal y como lo desea el papa León.
A su talante, se suma su valiosa experiencia internacional en Venezuela, Asia, África, Estados Unidos y, también, sus conexiones en el Vaticano como antiguo superior general de los dehonianos.
P. LEVI DOS ANJOS FERREIRA
Vicario general, Congregación 'Dehonianos'
Estando en Roma, encuentras la Iglesia Universal. Estamos en constante contacto con el Vaticano, tanto en la parte burocrática como en legislaciones y diversas otras formas. Estamos continuamente en contacto con la Iglesia de todo el mundo.
Aunque se le considera un progresista abierto a debatir temas polémicos, como las bendiciones a parejas del mismo sexo o el sacerdocio femenino, Wilmer siempre busca el consenso institucional y la moderación, siguiendo la línea de Roma.
P. LEVI DOS ANJOS FERREIRA
Vicario general, Congregación 'Dehonianos'
Por como conozco a Rainer, lo hará con prudencia. Porque cambios como esos no se hacen de la noche a la mañana.
Insisto en decir que Rainer no es alguien que impone decisiones, sino que abre el diálogo.
León XIV y Wilmer tendrán que buscar los puntos en común. Ya se reunieron en noviembre de 2025, antes de la elección de Wilmer.
En marzo, el papa lo cambió a la Diócesis de Münster, una de las más grandes del país. Cuatro días después, León lo recibió en Roma. Y, en su encuentro con el Dicasterio de Obispos, presentó los estatutos.
Ahora, la pelota está sobre el tejado de la Santa Sede, que los tiene que analizar. ¿Conseguirán dos perfiles tan parecidos un consenso? ¿Habrá fumata blanca entre Roma y Alemania?






