Kate Stevenson
La Federación de Conferencias Episcopales de Asia celebró su plenario con un llamado a la acción, instando a los líderes de la Iglesia a ir más allá del debate y comenzar a implementar la sinodalidad en todo el continente.
Cada cuatro años, más de 100 obispos de más de 20 países de Asia se reúnen para analizar los temas clave que afectan a la Iglesia. Esta vez se han reunido en Jakarta, capital de Indonesia.
El Padre Nikasius Jatmiko, miembro del comité organizador de la conferencia, señala que el encuentro de este año se ha enfocado en construir puentes a través del diálogo y promover la paz en toda Asia.
P. NIKASIUS JATMIKO
Sacerdote indonesio
El diálogo es sumamente importante, es lo principal. Diálogo, sea del tipo que sea. Si encontramos un problema, lo fundamental es cómo dialogamos entre nosotros, cómo resolvemos el problema juntos. No una sola persona, sino que debemos unirnos e intentar resolver el problema.
El diálogo se ha considerado desde hace mucho tiempo una característica definitoria de la Iglesia asiática. En el plenario de los obispos asiáticos de 1990 en Bandung (Indonesia), surgió el concepto del “triple diálogo”, que anima a los católicos a involucrarse con los pobres, las culturas locales y otras religiones.
Por esto, la conferencia concluye con una caminata subterránea desde la mezquita más grande del Sudeste Asiático, Istiqlal, hasta la Catedral de Yakarta. El Padre Nikasius Jatmiko afirma que esto representa un símbolo del compromiso de Indonesia con la armonía y la tolerancia interreligiosa.
P. NIKASIUS JATMIKO
Sacerdote indonesio
Porque un túnel es un símbolo de tolerancia, de amistad, especialmente entre musulmanes y católicos.
En Asia los católicos representan solo el 3 % de la población. La Iglesia trabaja regularmente junto a personas de otras confesiones en áreas como la educación, la atención sanitaria y los servicios comunitarios, para transformar el diálogo en actos concretos de cooperación.











