En un deslumbrante despliegue de canto, música, fuegos artificiales y juegos de luces, la Archidiócesis Católica de Barcelona ofreció un espectáculo inolvidable para conmemorar la visita del papa León XIV a la Sagrada Familia y rendir homenaje a la vida y obra del arquitecto Antoni Gaudí, fallecido hace exactamente cien años.
Sentado en el exterior del templo junto a los Reyes de España, León XIV contempló una puesta en escena de gran espectacularidad. Con la fachada de la basílica completamente a oscuras, tres niños del coro salieron portando antorchas para entonar el Hosanna en latín. Lo que comenzó como una interpretación sobria y solemne fue creciendo poco a poco con la incorporación de más voces, el sonido del órgano, una orquesta y un intenso juego de luces que envolvió el templo.
La representación litúrgica alcanzó su punto culminante cuando la basílica pareció estallar en una explosión de música, colores y fuegos artificiales. Al mismo tiempo, un espectáculo de drones iluminó el cielo sobre la Sagrada Familia con diferentes mensajes y figuras, entre ellas un retrato de Antoni Gaudí, conocido como el "Arquitecto de Dios" y creador de este emblemático templo. Un homenaje visual y sonoro que dejó una profunda impresión entre los asistentes y mostró la capacidad de la comunidad católica de Barcelona para combinar fe, arte y tecnología en una celebración única.






