Ana Torres Fonseca
El Óbolo de San Pedro es el fondo con el que los fieles apoyan la misión del papa y sus obras de caridad. Según los últimos datos, en 2025, se recaudaron un total de 57,6 millones de euros.
Ese dinero se destinó a dos ámbitos: unos 41 millones a un fondo destinado a los gastos de la Santa Sede, por ejemplo, al presupuesto de la curia o mantener las nunciaturas, y una parte más pequeña, unos 13 millones, a las obras de caridad del papa.
Por ejemplo, se financiaron 252 proyectos en 74 países, especialmente en África, Asia y Europa. Entre ellos, ayuda humanitaria a Ucrania y Gaza, la construcción de una iglesia en Egipto, un convento en Sri Lanka y un centro pastoral en Burkina Faso, además de escuelas o seminarios.
Y, en el ranking de los países que más donan, lo sigue encabezando Estados Unidos con más de 14 millones. Le sigue Italia, Brasil o Corea. Pero la sopresa ha sido Francia.
De estar en el puesto número 2 el año pasado con 8 millones a pasar en este balance en la posición número 6 con 1,3 millones.
En comparación con el informe anterior, el del año 2024, el balance es positivo porque las donaciones han aumentado. Sin embargo, los gastos siguen siendo mayores, con un déficit de 2.2 millones de euros.














