Daniel del Castillo González
En la recta final de sus vacaciones de verano, León XIV volvió a congregar a miles de peregrinos para la oración mariana del ángelus.
El Papa alertó de una cultura de consumo que genera necesidades que nunca llegan a satisfacer plenamente y dificulta reconocer lo que realmente tiene valor.
En las últimas semanas, la violencia ha seguido golpeando tanto Gaza como Cisjordania, donde continúan muriendo civiles y aumenta la tensión militar y los enfrentamientos en distintos territorios y lugares sagrados.
LEÓN XIV
Reitero asimismo mi llamamiento respecto a la situación en todo el Medio Oriente, donde la intensificación de las operaciones militares ha traído de nuevo la violencia y la destrucción, poniendo en grave riesgo la vida de numerosos civiles y agravando la escasez de agua potable y de electricidad. Desde lo más profundo del corazón, exhorto a todas las partes involucradas a suspender los ataques y a reabrir con urgencia los espacios de diálogo y diplomacia, para alcanzar lo antes posible la paz, tan anhelada por toda la región.
El llamamiento del Papa llega en plena emergencia por los incendios que afectan a Europa. Francia vive su peor crisis forestal de los últimos años con 42.000 hectáreas calcinadas y más de 220.000 personas desalojadas por el momento.
En España, los incendios han provocado la evacuación de más de 90.000 vecinos el que es ya el mayor incendio forestal de su historia.
LEÓN XIV
Ante los devastadores incendios que en estos días han afectado a varias localidades de Francia y España, expreso mi cercanía e invito a todos a orar por las personas afectadas y por la labor de los equipos de rescate.
Antes de despedirse de los fieles, León XIV recordó también la VI Jornada Mundial de los Abuelos en la festividad de San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús.
El Pontífice pidió reconocer el papel de las personas mayores y reforzar su cuidado y compañía.











