Carmen Álvarez Cuadrado
Estas monjas de clausura no descansan. Pasan las 24h en turnos en adoración frente al Santísimo. Se les conoce como adoratrices perpetuas, siguen la regla de San Agustín y fueron a ver al papa.
LEÓN XIV
Esa búsqueda constante del rostro de Dios, que caracteriza de modo particular a la vida monástica, reviste en la vocación que ustedes han recibido un matiz especial: se traduce en una vida dedicada completamente a la adoración continua y silenciosa de un Dios que se ha hecho pan, y que invita a unirse a Él en el sacrificio del altar, para formar un solo cuerpo.
María Magdalena de la Encarnación fundó la orden a principios del XIX. Era abadesa de un convento en Italia, pero pidió la autorización para crear otra rama, dedicada a la adoración.
LEÓN XIV
Queridas hermanas, manifestando en la Iglesia el carisma específico que han recibido de su fundadora, están llamadas a ser tejedoras de comunión con los hilos de la oración y el trabajo, de la adoración eucarística y el compartir fraterno en el monasterio.
Sus monasterios son independientes. Están en España, Chile o Estados Unidos. Pero algunos han hecho piña en federaciones, creando, por ejemplo, la del Espíritu Santo. Por eso, con motivo de su 50 aniversario, visitaron al papa.















