Santi Taboada
Tras días de lucha intensa contra el fuego, con cientos de miles de evacuados, pueblos fantasmas y desalojos dramáticos bajo el estruendo de los aviones antiincendios, España afronta la reconstrucción con varios focos todavía descontrolados, como el de la Vall de Uixó.
En estas jornadas, que muchos han vivido en polideportivos, llenos de incertidumbre sobre si volverían a casa pronto, la Iglesia católica se ha desplegado para atender a los afectados.
Desde el primer momento los sacerdotes se volcaron con los afectados. El padre Eliert se llevó el Santísimo del seminario de Rozas del Puerto Real y don Juan Pablo Florez hizo repicar las campanas de Cenicientos para avisar del desalojo.
P. ELIERT JEREZ
Rector Seminario y párroco de Rozas de Puerto Real
Yo, sinceramente, creo que ha sido de las cosas más duras que me ha tocado vivir en mi ministerio. Ver el miedo de las personas que nos rodeaban, de ver también la desesperación, ver a los ancianos meterlos en los coches,
Una vez realizadas las evacuaciones, sacerdotes y laicos se acercaron a los polideportivos, para escuchar y acompañar.
P. ELIERT JEREZ
Párroco de Rozas de Puerto Real
No simplemente solamente con la oración, y es mucho ya, sino desde la escucha. incluso pues eso, creando grupos de jóvenes para que se llevaran a los niños del polideportivo y pudieran hacer actividades, ayudando a las personas mayores, comprando los medicamentos. La iglesia son muchos rostros, no son solo los sacerdotes
P. JUAN PABLO FLOREZ
Párroco Cenicientos
Porque todos los sacerdotes estábamos con la gente, nos comunicábamos.¿Tú dónde estás? Pues yo estoy en el campo deportivo ayudándose a hacer la comida.¿Y tú dónde estás? Empezamos a hacer. Yo estoy en tal lugar que estamos con una señora buscándola. Esos eran los sacerdotes.
Se trata del mayor incendio en la historia de España, con decenas de miles de hectáreas calcinadas, y del desalojo del siglo. Aun así, la Iglesia acompañará también las labores de reconstrucción.
P. ELIERT JEREZ
Párroco de Rozas de Puerto Real
La Iglesia va a estar siempre,¿no?, mano a mano con los ayuntamientos, mano a mano con las familias, con el seminario. También hemos hecho un acuerdo muy bonito entre las diócesis de Ávila y la diócesis de Getafe,¿no?, para que una atención continuada y única,¿no?, de todo el Valle del Tietar
P. JUAN PABLO FLOREZ
Párroco Cenicientos
La gente estuvo como se unió más, la gente se conoció más, la gente. Tuvo como más unión y preocupación por otras personas que no se conocían.
Ahora la mayoría de vecinos emprenden el camino de regreso a sus casas. Muchos han perdido sus campos de cultivo, su ganado, sus trabajos o incluso a algún ser querido.
Pero a pesar de que el dolor y la incertidumbre continúan, el cariño de los trabajadores de residencias, de protección civil, de Cáritas y de todos los voluntarios y sacerdotes, han unido más a todas las personas que ya vuelven a sus hogares.













