Santi Taboada
Mientras sigue sin haber entendimiento entre el Opus Dei y la diócesis de Barbastro por la talla de la Virgen de Torreciudad, tuvo lugar en el santuario la Jornada Mariana de las Familias, que congregó a miles de fieles.
La misa estuvo presidida por mons. Alejandro Arellano, el comisario plenipotenciario que envió el papa Francisco para poner paz por las disputas en torno a Torreciudad.
No acudió en cambio el obispo de la diócesis, Ángel Pérez Pueyo, quien había publicado un nuevo comunicado el viernes 11 de septiembre.
Esta diócesis (...) no puede aceptar unos hechos consumados ante algo tan querido que le ha pertenecido durante más de mil años hasta que le fue arrebatado hace cincuenta.
Pero la gran novedad del comunicado es la acusación al Opus Dei de haberse llevado la imagen sin autorización del obispo de Barbastro de entonces: monseñor Ambrosio Echebarría.
Esto contradice la versión del Opus Dei, que sostiene que nunca hubo conflicto con los obispos previos. Cabe preguntarse por qué esta información ha tardado casi cuatro años en salir a la luz.
Además, Pérez Pueyo afirma que en el censo original se estableció “no retirar la imagen de la ermita”.
Claro que ese censo data del año 1962, cuando el Opus Dei no tenía intención de edificar un santuario en Torreciudad. El acuerdo en discordia sería el de 1966, que no se conserva. Sí el acta notarial, que el Opus Dei ha hecho pública.
Si el expolio, en palabras de Pérez Pueyo, se hubiese producido, nada le impediría acudir a los tribunales. No sería la primera vez. El obispo de Barbastro ya declaró en 2019 contra el de Lérida, reclamando un centenar de obras de arte. Sin embargo, en este caso, todavía no ha optado por esta vía.
En definitiva, el tira y afloja continúa. La Prelatura afirma que todo está en regla, amparándose en su testimonio notarial, mientras la diócesis insiste en no tener constancia documental de la cesión a perpetuidad de la talla.
Con este contexto llegó Arellano a la jornada de las familias, el acto estrella del santuario. Allí se mostró conciliador y no mencionó el tema. Su homilía comenzó con un aplauso de los fieles al obispo Pérez Pueyo.
MONS. ALEJANDRO ARELLANO
Comisario plenipotenciario para Torreciudad
Aunque hoy no pueda acompañarnos personalmente, quiero hacer llegar un recuerdo afectuoso al obispo de esta diócesis, don Ángel Pérez Pueyo
El rector de Torreciudad agradeció a Mons. Arellano su presencia y anunció su viaje a Roma, veremos, si para tomar una resolución.
Una decisión que no será fácil después de que el medio español El País difundiera unas cartas donde el difunto papa Francisco mostraba, presuntamente, su apoyo al obispo.
Sin embargo, no esto no estaría tan claro, pues Francisco podría haber resuelto directamente a favor del obispo en lugar de enviar a Arellano.
En el caso del nuevo papa, de entrar León XIV, sería una decisión difícil cuya resolución no dejaría contenta a una de las partes.
La decisión final que podría calmar las aguas y quedar en terreno neutro podría ser convertir Torreciudad en un santuario internacional y, así, no depender ni de la diócesis ni del Opus Dei, sino de la Santa Sede; lo que viene a ser un ni para ti ni para mí.















