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Rome Reports

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Embajadores y líderes religiosos unidos contra la esclavitud moderna


Hoy en día más de 9 millones de personas sufren alguna forma de esclavitud moderna como son los matrimonios forzosos, la explotación laboral o el tráfico de seres humanos. Para no olvidarse de las víctimas de esta lacra cada 2 de diciembre se recuerda internacionalmente este drama.   

Y para combatirlo existen organizaciones como Talitha Kum, formada por religiosas. Están presentes en 76 países, articuladas en 22 redes. Emulan el sistema de trabajo de los traficantes pero con un fin muy distinto, el de salvar vidas.

SOR GABRIELLA BOTTANI
Coordinadora Internacional de Talitha Kum
“Trabajamos, sobre todo, en el ámbito educativo con campañas de sensibilización y prevención. Ayudamos a personas que fueron rescatadas de las redes de tráfico de seres humanos para evitar que vuelvan a caer en ellas. Les ofrecemos formación profesional y becas para que retomen sus estudios”.

Talitha Kum nació en el año 2009, cuando unieron sus fuerzas varias comunidades religiosas con amplia experiencia en la lucha contra la esclavitud moderna. Sacerdotes, religiosas y religiosos colaboran con la policía para liberar a las víctimas y darlas una segunda oportunidad. También instruyen a laicos y religiosos para que sean capaces de detectar estos casos.

SALLY HODGDON
UISG Vicepresidenta
“Algunas cadenas hoteleras entrenan a sus empleados para encontrar, detectar y avisar a las autoridades cuando los traficantes llevan a personas traficadas a sus establecimientos. Esa es una forma de ayudar. Otra, es pedir a las instituciones que inviertan más dinero en frenar el tráfico de personas. También puedes solitar a las autoridades de tu país que, -no solo la policía cuente con programas de formación específicos-, sino también las fuerzas armadas que intervienen en otros países, para que sean capaces de ayudar a las mujeres víctimas de la violencia sexual como arma de guerra”.

Algunos gobiernos están implicados en esta lucha a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por la ONU. Hay más de 80 países que han suscrito “A Call to Action”, un pacto para acabar con la explotación de seres humanos. Entre los firmantes hay países como Nigeria, de donde proceden muchas mujeres explotadas, o Reino Unido, destino de muchas otras que han sido traficadas.

SALLY AXWORTHY
Embajadora de Reino Unido ante la Santa Sede
“El gobierno está haciendo grandes esfuerzos pero también necesitamos trabajar con organizaciones como la Iglesia católica de Inglaterra y Gales, muy activa en el rescate y la ayuda a las víctimas. Es necesario dar relevancia internacional a este problema porque es global y, por tanto, debe ser combatido de forma global”.

GODWIN GEORGE UMO
Embajador de Nigeria ante la Santa Sede
“Debemos hablar sobre la trata y la esclavitud moderna desde un amplio punto de vista. En primer lugar es necesario poner todo en su contexto, analizar estos asuntos y proponer soluciones que sean las adecuadas para las personas traficadas”.

Los gobiernos y la Iglesia insisten en que es necesario localizar a los traficantes, ayudar a las víctimas y poner en marcha mecanismos efectivos para prevenir el tráfico de seres humanos. Esta será la fórmula para combatir una de las mayores llagas que afligen a millones de personas en el mundo.