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Rome Reports

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Se cumplen 5 años de la canonización de Juan Pablo II


Decenas de miles de peregrinos durmieron en las calles de Roma, cerca del Vaticano, para asegurarse un lugar en la ceremonia de canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII.

Desde las 5:30 de la madrugada se permitió el acceso a la plaza, y en menos de una hora invadieron San Pedro. 

Lo primero que miraban eran los tapices de Juan Pablo II y Juan XXIII que colgaban de la fachada.

Fue una ceremonia de 4 papas. Media hora antes del inicio de la Misa entró Benedicto XVI. Muchos cardenales se le acercaron, y también lo hizo el entonces presidente de Italia. 

Justo antes de la Misa, cuando llegó Francisco, se dieron un abrazo. 

A las diez de la mañana comenzó el rito de la canonización y el Papa pronunció las palabras que todos estaban esperando.

Después, como es tradicional, familiares de Juan XXIII y la mujer curada por intercesión de Juan Pablo II, presentaron las reliquias de los nuevos santos. 

En su homilía, el Papa destacó de ellos que mostraron al mundo la bondad de Dios.

FRANCISCO
“Fueron sacerdotes, obispos y papas del siglo XX. Conocieron sus tragedias, pero no se abrumaron. En ellos, Dios fue más fuerte”.

Como Francisco sabía que muchos habían hecho grandes esfuerzos para asistir a la Misa, antes de regresar a su casa, se subió en el papamóvil y recorrió la plaza y las calles de alrededor. 

Y el entusiasmo era tan grande que no le dejaron regresar con las manos vacías... 

Pocas horas después de la ceremonia, se abrieron las puertas de la basílica y muchos pudieron rezar ante los restos de Juan Pablo II y Juan XXIII. Parecía que durante unas horas San Pedro les cedió el honor de ser protagonistas en este lugar.