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Rome Reports

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Papa a familias y jóvenes en Rumanía: El maligno trae discordia y divide


Cuatro niños recibieron al Papa y lo acompañaron durante los últimos tramos de su recorrido por la plaza de Iasi, en Moldavia, en el Noreste de Rumanía. Tras el escenario estaba el imponente Palacio de la Cultura. (34:06)

Era un encuentro informal, no una Misa. Pero había esta imagen de la Virgen cerca del asiento del Papa. Es el icono de la Virgen de la Cacica.

El obispo prepararó un cuadro con esta imagen para que Francisco se lo llevara a Roma. 

Luego un joven le contó las dificultades para vivir la fe en un contexto hostil. 

Y esta pareja, le contó que tienen once hijos, que 2 son sacerdotes y 2 monjas, y que el resto se han casado. Contaron que desobedieron al régimen comunista que no veía con buenos ojos una familia tan numerosa. 

En su discurso, el Papa les pidió que no olviden sus raíces, y que estén dispuestos a colaborar con los demás. 

FRANCISCO

“El maligno divide, dispersa, separa y crea discordia, sembrando desconfianza. Quiere que vivamos 'separados' de los demás y de nosotros mismos. El Espíritu Santo, por el contrario, nos recuerda que no somos seres anónimos, que no somos seres abstractos, seres sin rostro, sin historia, sin identidad”.

Recordó una leyenda rumana que dice que el fin del mundo llegará cuando no haya ni amor ni comprensión entre hermanos, parientes y cristianos, pues sin Dios y sin amor no puede vivirse. Dijo que la fe da la fuerza de amar a los enemigos. 

FRANCISCO

 “Donde haya mucho ruido, que sepamos escuchar; donde haya confusión, que inspiremos armonía; donde todo esté cubierto de ambigüedad, que aportemos claridad; donde haya exclusión, que nosotros compartamos”.

Antes de marcharse, el Papa rezó una oración en la que pone en manos de la Virgen María la vida de estas personas y de todo el país.