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Rome Reports

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40 años del viaje de Juan Pablo II a Polonia que desencadenó la caída del comunismo


Hace 40 años que el “Papa polaco” visitó por primera vez Polonia, entre el 2 y el 10 de junio de 1979. Un viaje delicado, pues Polonia estaba bajo el yugo soviético. 

El embajador polaco ante la Santa Sede, Janusz Kotański, recuerda este momento.

Dice que el Papa alimentó la esperanza de aquel pueblo, que temían que el gobierno de la Unión Soviética duraría para siempre.

JANUSZ KOTAŃSKI
Embajador de Polonia ante la Santa Sede
“Durante su visita se concentraron en el centro de Varsovia alrededor de un millón de polacos. Escuchamos con lágrimas en los ojos las palabras de este Papa polaco". "Nos tomaba en serio. Nos dijo lo que debíamos hacer: No debéis tener miedo. Vosotros sois católicos. Vosotros sois polacos. Vosotros sois jóvenes. El futuro os pertenece”.

También recuerda que la visita del Papa desencadenó un cambio pacífico, que acabó definitivamente con el comunismo. Justo después de su visita, millones de polacos se unieron para formar el sindicato “Solidarnosc”.

JANUSZ KOTAŃSKI
Embajador de Polonia ante la Santa Sede
“El partido comunista siempre decía:'¡Estamos aquí por vosotros! Estamos a favor de los trabajadores! ¡Por los pobres!' Sin embargo, estas personas lo negaban." "Fue una especie de revolución absolutamente pacífica. La gente rezaba el rosario, y en la puerta del astillero de Gdansk había un gran retrato de San Juan Pablo II". "Sé que también fue, por supuesto, la debilidad de la economía soviética, la excelente y fuerte política de Ronald Reagan. Sin embargo, ¿quién lo empezó? ¿Quién lo hizo? San Juan Pablo II, Karol Wojtyła y los millones de polacos que no tuvieron miedo".

Una de las razones por las que Juan Pablo II quiso visitar Polonia fue el aniversario del milenio de la evangelización del país. Con motivo de ese aniversario, en 1966, Pablo VI intentó visitar el país, pero el régimen no se permitió. 

Según el embajador polaco, el gobierno soviético dijo a Juan Pablo II que era mejor que no fuese al país, pues su visita podría romper la unidad entre los polacos.

JANUSZ KOTAŃSKI
Embajador de Polonia ante la Santa Sede
“El primer secretario del Partido comunista soviético Leonid Brezhnev dijo a Gierek, primer secretario del Partido comunista polaco, antes de la visita de Juan Pablo II: 'Sabemos que Wojtyła es un hombre inteligente. Dígale que tiene que anunciar que está enfermo. Sería mejor para él que no viniera a Polonia". - Lo intentaron mientras estaba en marcha la ley marcial. Jaruzelski intentó destruir nuestra solidaridad, nuestra libertad, pero no pudo. Era imposible”.

El embajador defiende el legado de San Juan Pablo II, una figura que representa la libertad de una época, y gracias a la cual pudieron defenderse con valentía los derechos humanos en Polonia.