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Rome Reports

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Francisco visita a afectados por terremotos en sus casas prefabricadas


“Mire... hoy es el don más grande que la vida nos haya dado” 00,17

“Hoy es el día más bonito de mi vida”.

Los habitantes de Camerino, en el centro de Italia, recibieron la visita del Papa como una bendición venida de lo más alto. Si de ellos dependiera, lo hubieran retenido en su casa todo el día.

“¿Le gustaría tomar algo?”

¿Pero no toman nada?

“¿Le gustaría tomar algo, Papa Francisco?”.

Con la familia de María, de 92 años, se quedó un buen rato dando consejos a sus nietos.

“Hablad con esa sabiduría. Son nuestras raíces Tiene que llegar a los 100 ¿eh?”.

Después de visitar varias casas saludó al resto de los presentes uno a uno. Lamentó no poder visitarlos a todos pero les aseguró que no se olvidaría de rezar por ellos.

“Usted lo ha visto en Roma cuando tenía 6 meses. Este es el hermanito”.

A continuación visitó la catedral de Camerino, gravemente afectada por el terremoto. 

Allí Francisco entró con casco de bomberos y contempló la desolación en la que se sumió la iglesia antes de depositar un ramo de flores ante los restos de esta imagen de la Virgen