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Rome Reports

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Francisco en la Misa de la Epifanía: Cuando el hombre no adora a Dios se adorará a sí mismo


Durante la Misa de la Epifanía Francisco propuso a los cristianos rezar de manera desinteresada, sin pedir a Dios nada a cambio. Dijo que eso es la adoración.

FRANCISCO
"Adorar es encontrar a Jesús sin la lista de peticiones, sino con la única intención de estar con Él".

"Cuando se adora nos damos cuenta de que la fe no se reduce a un conjunto de doctrinas, sino que es la relación con una persona viva y a la que amar".

Francisco advirtió contra el peligro de utilizar la fe para fines personales. Explicó que el Evangelio del día de la Epifanía muestra ejemplos de personajes que actuaron así, el más notorio de todos ellos, Herodes.

FRANCISCO
“El hombre, cuando no adora a Dios tiende a adorar su 'yo'. Cuántas veces hemos cambiado los intereses del Evangelio por los nuestros, cuántas veces hemos amamantado de religiosidad lo que nos venía bien, cuántas veces confundimos el poder según Dios, que es servir a los demás, con el poder según el mundo, que es servirnos a nosotros mismos”.

El Papa concluyó recordando que adorar a Dios es el remedio para no adorar a los otros ídolos que esclavizan al hombre: el dios del dinero, de la fama o del placer.

FRANCISCO
"Es la vía para desintoxicarse de muchas cosas inútiles, como las dependencias que anestesian el corazón y aturden la mente".

Al terminar la celebración en la basílica el Papa se asomó a la ventana del Palacio Apostólico para rezar con los peregrinos el Ángelus. Allí estaba el pesebre, en el centro de la plaza, junto a los protagonistas del día, los reyes magos. 

Javier Romero