El papa y el presidente del Estado de Palestina condenan el terrorismo y piden un cese al fuego y la liberación de los rehenes.
Esto fue lo que señala el comunicado que el Vaticano distribuyó después del encuentro de media hora entre los dos líderes.
Además se rebatió que la solución de los dos Estados es la más adecuada. Esta, señala la Santa Sede, se debe conseguir con diálogo y diplomacia. Además se insisten en que Jerusalén debe mantener su estatuto especial y que debe ser un espacio para el encuentro y la amistad entre judíos, cristianos y musulmanes.
Uno de los regalos más llamativos fue el que el presidente palestino hizo al papa: un cuadro donde se ve al pontífice rezando ante el muro de Belén. Recrea la escena que el pontífice protagonizó en 2014, durante el viaje a Tierra Santa.
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