León XIV, ante una plaza llena de peregrinos, dirigió un fraterno saludo a la comunidad china. En particular, el papa pidió por las víctimas de un accidente en una mina.
Fue una explosión de gas, que dejó atrapados a centenares de trabajadores, lo que provocó la tragedia, con más de 80 fallecidos y más de 100 heridos.
LEÓN XIV
Que la intercesión de la Reina del Cielo obtenga para la comunidad creyente en China la gracia de la unidad y conceda a todos la fuerza para dar testimonio del Evangelio en las dificultades cotidianas, para ser semilla de esperanza y de paz. En particular, invoco la paz eterna para las víctimas del accidente ocurrido en días pasados en una mina en el norte de China.
Ese día, además, se celebraba la Jornada de Oración por la Iglesia en China, con la memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María Auxilio de los cristianos, muy venerada, sobre todo, en el santuario de Shanghái.
